COAG cifra en 130 las hectáreas dañadas por la dana y reclama ayudas y un plan contra inundaciones
Reclaman a la Junta ayudas "excepcionales y directas" para recuperar la capacidad productiva de las explotaciones

Un invernadero inundado por las lluvias de la dana Adam en el Poniente de Almería.
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Almería ha cifrado en 130 hectáreas la superficie agrícola dañada por la dana Adam en el Poniente almeriense y ha reclamado a la Junta de Andalucía ayudas "excepcionales y directas" para recuperar la capacidad productiva de las explotaciones, así como un plan de prevención de avenidas e inundaciones en cauces y ramblas.
Según ha informado la organización agraria en una nota, los principales daños se concentran en Santa María del Águila y Las Norias, en El Ejido, aunque también se han registrado afecciones en otros puntos de la comarca, como Dalías y Berja.
La estimación de COAG, elaborada a partir de los primeros recorridos por las zonas afectadas y de los contactos con agricultores de la comarca, supera las aproximadamente 100 hectáreas de invernaderos afectadas que había contabilizado inicialmente el Ayuntamiento de El Ejido. La organización ha advertido de que esta valoración es provisional y podría incrementarse conforme avance la evaluación de los daños sobre el terreno.
El episodio de lluvias torrenciales del pasado sábado dejó alrededor de 70 litros por metro cuadrado en aproximadamente dos horas. Según los datos provisionales del Área de Agricultura y Medio Ambiente del Ayuntamiento de El Ejido, los daños superan los cinco millones de euros en el conjunto del municipio, de los que cerca de 3,9 millones corresponden directamente a explotaciones agrícolas.
En algunos puntos, la fuerza del agua ha causado roturas estructurales y la pérdida de cultivos recién plantados al inicio de la campaña de invierno. La organización también ha advertido de que el exceso de humedad en el sustrato y en el entorno de las raíces aumenta el riesgo de asfixia radicular, putrefacción y proliferación de hongos, lo que podría obligar a "arrancar plantas", con el consiguiente riesgo de "comprometer la producción de toda la campaña".
Ayudas directas y un plan de prevención
Ante esta situación, COAG Almería ha anunciado que trasladará formalmente a la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural su petición de ayudas para los agricultores afectados.
La organización ha defendido que las ayudas deben estar diseñadas para "recuperar el potencial productivo de las explotaciones, no solo para compensar parcialmente los daños materiales".
Asimismo, ha exigido a la Junta la elaboración y ejecución de un plan de prevención de avenidas e inundaciones en los cauces y ramblas del Poniente almeriense. En este sentido, ha reclamado que la limpieza, el acondicionamiento, el mantenimiento y la planificación hidráulica de estos espacios se conviertan en una "política permanente, con inversión pública suficiente y coordinación entre administraciones".
COAG considera que el episodio de lluvias ha puesto de manifiesto la incapacidad de las ramblas y cauces del entorno agrario para absorber, en su estado actual, los volúmenes de agua generados por precipitaciones intensas.
La organización ha señalado que la Junta destinó en febrero de 2026 dos millones de euros a la rehabilitación de cinco ramblas del río Almanzora, una intervención que la Administración autonómica vinculó al incremento de fenómenos meteorológicos extremos, como la dana de septiembre de 2019 y las lluvias del otoño de 2024, que provocaron erosión, desbordamientos y pérdida de suelo fértil.
A su juicio, esta misma política preventiva "debe extenderse con urgencia a los cauces y ramblas de toda la provincia", ya que "la respuesta no puede limitarse a indemnizar los daños una vez producidos".
Los daños de los temporales anteriores
COAG ha advertido de que la dana Adam "llega cuando el sector agrario almeriense aún no ha cerrado del todo las heridas de episodios anteriores".
En este sentido, ha recordado que la dana de finales de octubre de 2024 afectó a más de 5.000 hectáreas de invernaderos en El Ejido y su comarca, mientras que un temporal registrado a comienzos de enero de 2026 dejó unas 2.000 hectáreas de cultivos extensivos afectadas y alrededor de 40 hectáreas de invernaderos dañadas en la provincia.
A estos episodios se sumó en febrero la borrasca Oriana, que arrancó cubiertas y ventanas en explotaciones del norte de El Ejido y ocasionó pérdidas en plena campaña productiva.
La organización ha relacionado la repetición de estos fenómenos con los efectos de la crisis climática y ha advertido de la vulnerabilidad de parte de la agricultura almeriense ante las lluvias torrenciales y otras adversidades meteorológicas.
COAG también ha recordado que en 2023 estimó que los efectos del cambio climático podrían ocasionar pérdidas de 1.280 millones de euros para la agricultura de la provincia durante el periodo 2023-2030, debido a riesgos como el aumento del estrés hídrico, la mayor evapotranspiración, la erosión y la concentración de precipitaciones intensas en determinados periodos.
Por ello, ha insistido en la necesidad de abordar estos riesgos desde una perspectiva de adaptación a largo plazo, ante la posibilidad de que el calentamiento global favorezca "episodios de precipitaciones extremas en determinadas condiciones y agrave sus consecuencias". También ha pedido que la planificación hidráulica, la protección de las explotaciones y la adaptación de las infraestructuras ocupen un lugar central en las políticas públicas.