El alcalde de El Ejido reclama respuestas tras el tiroteo mortal de El Canalillo
El municipio guarda un minuto de silencio mientras varias víctimas continúan ingresadas en estado grave

Imagen durante el minuto de silencio en la Plaza Mayor.
La tragedia vivida en la barriada de El Canalillo sigue marcando la actualidad de el municipio de El Ejido que sigue asimilando lo ocurrido. Apenas un día después del tiroteo que acabó con la vida de dos personas y dejó varios heridos, entre ellos dos bebés y un hombre de 60 años que continúa grave, el municipio se ha detenido este martes para guardar un profundo minuto de silencio. Un silencio cargado de dolor, de incredulidad y también de preguntas que siguen sin respuesta.
A las puertas del Ayuntamiento, representantes institucionales, trabajadores municipales y vecinos se han concentrado para mostrar su rechazo ante unos actos que siguen muy presentes.
Tras el minuto de silencio, el alcalde de el ejido, Francisco Góngora, ha aprovechado para actualizar el estado de las víctimas y reclamar que se esclarezca todo lo ocurrido antes de la masacre. Entre las pocas noticias esperanzadoras de la jornada, Góngora ha confirmado que la joven de 19 años ingresada en el Hospital Universitario Poniente ha sido desentubada y evoluciona favorablemente fuera de la UCI. Mientras, en Hospital Universitario Torrecárdenas, los dos bebés heridos continúan luchando desde cuidados intensivos, al igual que el hombre de 60 años que recibió un disparo en el cráneo y tuvo que ser intervenido de urgencia.
Pero más allá del parte médico, el alcalde ha querido poner el foco en todo aquello que, a su juicio, debe salir ahora a la luz: “Hay que arrojar luz sobre este asunto”, ha expresado, reclamando conocer si existían amenazas previas, denuncias o indicios de malos tratos relacionados con el presunto autor de los disparos y si las fuerzas de seguridad tenían constancia del riesgo que representaba.
Góngora ha vinculado además el trasfondo del suceso con problemas enquistados desde hace años en determinados puntos del municipio: el cultivo ilegal de marihuana, el petaqueo, la circulación de armas y la actividad de clanes enfrentados. “Esto tiene que terminar”, ha insistido el regidor, que pide más medios para la Guardia Civil y una mayor presión policial contra este tipo de actividades delictivas.
Porque mientras la investigación continúa avanzando, todo El Ejido intenta todavía asimilar una noche que ha dejado tras de sí un municipio entero buscando respuestas entre el dolor y la conmoción.