Los jóvenes músicos de El Ejido que demuestran que lo clásico nunca pasa de moda
Alumnos del Conservatorio llevan sus 'Tardes de Música' de Cámara a los estudios de SER Poniente

Alumnos del Conservatorio de El Ejido antes de su actuación en SER Poniente.
En un tiempo donde lo que marcan la pauta son las prisas, las pantallas o las redes sociales, siguen siendo muchos los jóvenes que apuestan por otras formas de ocio y de vida formándose en el Conservatorio Profesional de Música de El Ejido y demostrando que hay pasiones que no entienden de modas.
De este modo, instrumentos como el piano, la viola, el violonchelo o el violín se convierten en sus voces tanto en el centro como fuera de él gracias a su destreza y a eventos como el programa de conciertos ‘Tardes de Música de Cámara’, una iniciativa que saca la música clásica de las aulas para acercarla al público en escenarios íntimos y, próximamente, también al aire libre.
“Es un privilegio poder disfrutar del talento de estos jóvenes, que hay que recordar que son estudiantes a los que todavía les queda un mundo por delante con la música. Pero lo cierto es que poquito a poco van formándose y demostrando ese talento con cada actuación”, ha destacado en ‘Hoy por Hoy Poniente’, Pedro Sevilla, profesor del centro, jefe del Departamento de Música de Cámara y uno de los impulsores de esta propuesta que cuenta con el respaldo total del Ayuntamiento de El Ejido.

Entrevista a alumnos del Conservatorio de El Ejido y su profesor en SER Poniente.
Una destreza y un talento que han podido comprobar en directo los oyentes de SER Poniente gracias a la actuación realizada en la radio por parte de algunos de estos jóvenes intérpretes como es el caso de Daniel Ruiz (violonchelo) y Raúl Dumont (piano), quienes han interpretado una sonata de Luigi Boccherini para violonchelo y piano. “Es gratificante estudiar en casa y luego tocarlo ante un público, es muy bonito”, explica Daniel, que empezó a los cinco años en el preconservatorio influido por su familia, con su padre y su madre, también interpretes de instrumentos clásicos.
Raúl, por su parte, ha celebrado como la posibilidad de actuar fuera del centro supone “transmitir la música a personas que no la tienen tan vista”. Y, asimismo, también ha defendido que la música clásica no es aburrida ni algo lejano sino todo lo contrario: “Si prestamos atención, puede transmitir muchos sentimientos, desde los más fuertes hasta los más delicados”.
Trío de piano, viola y violín
Tres alumnos más del conservatorio, Miguel Alberich al piano, Héctor Martín a la viola y Darío Pérez al violín, han deleitado a los oyentes de SER Poniente interpretando el segundo minueto del Trío Kegelstatt de Wolfgang Amadeus Mozart. “Es una música muy delicada que representa el refinamiento del clasicismo”, ha señalado Miguel Alberich, quien reconoce que “aunque no provoca emociones tan arrolladoras como Beethoven, es una pieza que nosotros lo disfrutamos mucho porque, en concreto, este minueto es muy danzarín y nos gusta tocarlo”.
Siguiendo con Miguel, que afronta su último año en el grado profesional y prepara el acceso a enseñanzas superiores, a su juicio, tocar fuera del aula es “un reto y una oportunidad que pone a prueba todo lo aprendido”. Un aprendizaje que pretende seguir en lo que por su parte es “una apuesta clara por la música”.
Héctor Martín, por su parte, ha explicado como eligió la viola por convicción. “Es un instrumento poco común. Y yo soy de los pocos que de verdad quería tocar la viola”, afirma con orgullo tras nueve años de estudio. Y, en su opinión, sacar la música del conservatorio permite “dar visibilidad” a un trabajo constante que va mucho más allá de las audiciones trimestrales.
Y completa el trío Darío Pérez, violinista, que también comenzó a los cinco años y que, aunque en su día no obtuvo el instrumento que deseaba, a día hoy no se arrepiente: “Cuando llegó la hora de decantarse por un instrumento, como se hace una prueba de acceso, no conseguí el instrumento que en su momento quería. Pero la verdad que ahora mismo no me arrepiento de tocar el violín porque me apasiona”, ha confesado.
Sin duda, las de todos ellos son historias que llevan a una certeza compartida, la de que la música de cámara sigue viva. De hecho, hay un repertorio histórico por descubrir y compositores actuales que siguen escribiendo para estos formatos, tal y como ha recordado el profesor Pedro Sevilla.
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Y lo que están por venir también son más citas de este iniciativa de ‘Tardes de Música de Cámara’ que ha arrancado en Febrero con dos emotivos conciertos en el Teatro Municipal y el Centro de la Cultura Mediterránea y que volverá en mayo con tres nuevas citas “al atardecer y en espacios al aire libre. Música y atardecer, no se puede pedir más”, celebra Sevilla.
Por tanto, todavía quedan nuevas oportunidades de disfrutar más ‘Tardes de Música de Cámara’ en las que los jóvenes del Conservatorio de Música ejidense no solo interpretan partituras sino que reivindican una forma de escuchar y de sentir que, lejos de pasar de moda, se renueva generación tras generación.