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48 horas sin dormir y sin parar de cortar el pelo: el reto viral del barbero almeriense José Carlos Rodríguez

Un joven barbero desafía su resistencia física y mental durante dos días consecutivos por una buena causa

José Carlos cortando el pelo durante el reto.

José Carlos cortando el pelo durante el reto.Raúl Vélez

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48 horas seguidas cortando el pelo. Sin dormir, solo con tijeras, máquinas… y un objetivo que cumplir: no fallar a quien confía en ti. Esto es lo que está viviendo José Carlos Rodríguez en la barbería De La Calle Imagen Masculina, en Balerma. Desde el viernes por la mañana hasta el domingo, el joven barbero se enfrenta a un reto que pocas personas han intentado antes, combinando resistencia y precisión profesional para conseguir aguantar dos días completos de trabajo continuo.

Más allá de la superación personal y el espectáculo que supone este reto, este desafío tiene un importante componente solidario. Todo lo recaudado durante las 48 horas, tanto por los cortes como por las donaciones a través de su directo de Tiktok, será destinado a una asociación de apoyo a mujeres víctimas de violencia de género. La iniciativa surgió por propuesta de Francis, responsable del establecimiento, y por una experiencia personal cercana a José Carlos. “Por desgracia, he tenido a una persona cercana con un problema de este tipo. Francis me dio la idea y me pareció bien. Si es para ayudar a las mujeres, adelante”, explica.

José Carlos cortando el pelo durante el reto.

José Carlos cortando el pelo durante el reto.Raúl Vélez

Al principio, José Carlos pensó en un reto de 24 horas, siguiendo los pasos de su compañero Francis. Sin embargo, Francis le propuso un desafío mayor. “Ese mismo día me dijo que intentara una locura más grande. Salió lo de las 48 horas y dije: venga, vamos a por ello”.

Dicho y hecho

El barbero reconoce que no suele planificarse en exceso este tipo de desafíos y que, en este caso, lo hizo de manera inmediata. “Siempre he dicho que cuanto más te piensas una cosa, menos la haces. Yo fue decirlo y hacerlo”, relata. La idea terminó de fraguarse en un viaje a Madrid, durante una feria de peluquería, donde se acabó de convencer para dar el paso.

En cuanto a precedentes, José Carlos es claro: no conoce ningún caso similar en su entorno profesional. “En peluquería y barbería nunca he visto ningún reto igual, ni de influencers ni de gente cercana”, señala. De momento, su objetivo es completar estas 48 horas y, más adelante, plantearse nuevos desafíos. En ese sentido, ha investigado la existencia de récords oficiales y sabe que hay un récord Guinness relacionado con el tiempo cortando el pelo, fijado en 157 horas, que le gustaría intentar superar en el futuro. “Mi meta siempre ha sido superarme. A lo mejor no este año, pero sí quiero informarme bien del récord Guinness e intentar ir a por él”, asegura.

El desafío de encontrar cien clientes

Uno de los grandes desafíos ha sido la organización de clientes, especialmente durante la noche y la madrugada. Para conseguirlo, José Carlos contó con la ayuda de amigos, conocidos, personas cercanas y clientes habituales, y también recurrió a la difusión en redes sociales. A pesar de que hasta el último momento todavía había huecos en la agenda, finalmente se fueron completando más rápido de lo que esperaba, gracias a la buena respuesta de la gente.

José Carlos lleva dos años y medio dedicándose a la barbería y trabaja en De La Calle Imagen Masculina desde el pasado mes de julio. Para él, este reto también supone una oportunidad de darse a conocer y seguir creciendo profesionalmente. Durante los dos días no estará solo en ningún momento, ya que, además del cliente que toque en cada momento, su pareja, compañeros y amigos se irán turnando para acompañarlo. “Siempre voy a tener a alguien conmigo. No solo por compañía, sino para mantener comunicación y no dormirme”, explica.

El formato del reto contempla paradas mínimas de unos veinte minutos cada 12 horas para comer algo y descansar brevemente las piernas, pero en ningún caso está previsto dormir. “Nada de dormir, solo parar para comer, descansar un poco los pies y seguir”, afirma. La comida irá llegando gracias a su entorno más cercano, con bocadillos y platos preparados por su pareja, además de café y bebidas energéticas que tiene guardadas “por si las moscas”.

Aun así, no esconde el respeto que le impone el desgaste físico y mental. “Sí me da miedo, sobre todo por la gente que confía en mí y se pone en mis manos. No quiero fallarles”, reconoce. También le preocupan las posibles molestias en manos, pies y espalda, aunque asume que forman parte del esfuerzo. “Al final es un reto que tienes que hacer. No lo haces todos los días”, señala.

Así, todas las horas y los cortes servirán para lograr un objetivo: superarse a sí mismo. Esta barbería será testigo de una hazaña que combina fuerza física, concentración y dedicación. Cada hora que pasa es un testimonio de su esfuerzo y de su compromiso con la causa solidaria. Y es que, mientras el reloj avanza, él sigue firme, recordando que este reto muestra lo fuerte que puede ser una persona cuando pone todo su empeño en algo que importa.

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