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La historia de Mateo Alfonso: el almeriense que abrió el fuego contra los nazis en el sur Francia

El investigador Miguel Ángel Alonso ha recuperado la vida de este vecino de Albox que tuvo que emigrar al país galo

En la imagen facilitada por Miguel Ángel Alonso otro albojense, Diego Alfonso Teruel, también de la Resistencia, sostiene un bazuka.

En la imagen facilitada por Miguel Ángel Alonso otro albojense, Diego Alfonso Teruel, también de la Resistencia, sostiene un bazuka.LUCI ALFONSO

Guillermo Mirón
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Hay nombres que han pasado desapercibidos en la historia de los pueblos pese a que, como en este caso, quienes los portaban formen parte de la historia de Europa y de la liberación de la misma tras la lucha contra el nazismo. La historia del albojense Mateo Alfonso es una de ellas. 

Nacido en 1916 en el barrio de La Loma, su apellido puede remitir de inmediato a la tradición alfarera de Albox. Sin embargo, el destino no lo llevó a moldear barro, sino a moldear la mismísima historia de la Resistencia francesa y europea frente a la barbarie nazi.

La labor del investigador Miguel Ángel Alonso ha sacado a la luz la memoria y la vida de este albojense que, según recogen diversas publicaciones (algunas escritas exclusivamente en francés) e investigaciones en el país galo, se convirtió en una de las primeras figuras en plantar cara con armas en la mano a la ocupación nazi en el sur de Francia.

Como en el caso de otras miles de familias, el inicio de esta epopeya está marcado por la crisis económica de finales de los años veinte por la que en 1930, la familia Alfonso vendió la alfarería (actualmente en manos de Los Puntas) y marchó a Francia, instalándose en Domène, un pequeño municipio en la periferia de Grenoble. 

"A un lado de Grenoble era el pueblo y al otro lado era La Loma; se adaptaron perfectamente", recuerda el investigador Miguel Ángel Alonso sobre la integración de aquella comunidad de emigrantes almerienses aludiendo a las similitudes con su pueblo natal de Albox, también separado por el puente que sortea la rambla.

Pero al contrario de lo que pudieran pensar, la tranquilidad le duró poco a esta familia albojense en su nuevo hogar. Tras la agonía e incertidumbre vivida pese a la distancia por la Guerra Civil y los cientos de miles de exiliados, llegó la invasión alemana en 1940; la represión del régimen de Vichy y la presencia nazi encendieron la chispa de la resistencia clandestina. En la zona montañosa de Grenoble, Mateo Alfonso pasó a la acción.

Un albojense contra el III Reich

De ideas libertarias, sus habilidades y su determinación pusieron en seguida a este albojense al frente de un comando de combate. Mateo Alfonso no esperó a los grandes desembarcos aliados para actuar. Como rescata Miguel Ángel Alonso de los escritos que dejó la histórica ministra anarquista Federica Montseny, este albojense fue pionero en el hostigamiento armado contra las tropas de Hitler.

La entrega por la causa antifascista y por las libertades llegó a límites propios de una película, pero que tuvieron poco de espectáculo y mucho de riesgo e incluso temeridad, como en una ocasión en la que su grupo se encontraba acorralado en Domène y  Alfonso actuó en solitario para salvar a sus compañeros. 

"Durante una noche se deslizó dentro de la línea alemana, mató a dos alemanes y logró volar el fortín donde estaban agrupados. En esa maniobra de distracción, sus compañeros pudieron salvarse", relata el investigador. Una acción digna de la gran pantalla que, eso sé, no le salió gratis sino que le obligó a refugiarse definitivamente en las cumbres alpinas integrándose en el Maquis.

Pese a acciones como la descrita previamente, una vez que en el verano de 1944 llegó la liberación, los reconocimientos no se dieron como debían y merecía. Desencantado por la actitud de las nuevas autoridades locales a quienes recriminaba no haber luchado cuando debían, Mateo Alfonso prefirió no buscar medallas ni protagonismo. "Se alistó en la Legión Extranjera y marchó a combatir a la Guerra de Indochina", pone en valor Alonso, que cuenta cómo dio con la historia y vida de este hijo de Albox.

"Le seguía la pista desde hace más de diez años", recuerda el investigador. Desde entonces no ha parado de buscar cualquier mención al mismo entre cientos de libros y publicaciones sobre la resistencia contra los soldados de Hitler. 

Aunque Francia tardó décadas en reconocer abiertamente el papel crucial de los combatientes españoles, la historia de Mateo Alfonso permanece hoy como el testimonio vivo de cómo "el primer disparo contra los nazis en Grenoble" tuvo acento albojense, tal y como afirman los relatos históricos a los que ha tenido acceso Alonso. Mucho más cerca del que fue su lugar de nacimiento, los reconocimientos aún aguardan.

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