La cuarta promoción del Conservatorio gradúa a ocho nuevos jóvenes músicos
El acto de fin de curso contó con un concierto a cargo de los alumnos más pequeños del centro

En la imagen, el concierto que ofrecieron los alumnos más jóvenes del conservatorio para celebrar el fin de curso.
Abrió sus puertas en 2010 -al principio, con polémica, porque el edificio estaba inconcluso cuando comenzó a utilizarse-, pero seis años después es todo un referente en la formación musical de jóvenes (y no tan jóvenes) del Poniente y de la Baja Alpujarra. El Conservatorio Profesional de Música de El Ejido despidió la pasada semana a la cuarta promoción de músicos que han pasado por sus aulas. Ocho alumnos que han finalizado sus estudios de grado profesional tras cursar primero cuatro años de formación elemental y seis de profesional para poder optar ahora a estudios superiores de música. El acto estuvo presidido por el alcalde de El Ejido, Francisco Góngora y la concejala de Cultura, Julia Ibáñez.
El acto se inició con la interpretación de los alumnos más pequeños del centro, que ofrecieron un concierto a los asistentes a esta gala de fin de curso. En ella, se reflejó el nivel de concomiendo, el dominio y la destreza que, a pesar de las edades tempranas de algunos estudiantes, contaba la orquesta que fue presentada por el propio profesorado del centro como la ‘mini-banda’. En el concierto, estas jóvenes promesas de la música interpretaron piezas clásicas y también algunos temas de las bandas sonoras más conocidas del cine.
Antes del comienzo del acto de graduación el alcalde quiso agradecer al director del conservatorio, José Cristóbal Puertas y el presidente del AMPA, Juan Manuel Vidaña, la invitación a la gala de fin de curso. “Hemos podido disfrutar de una audición que hace que nos sintamos orgullosos del gran talento que hay en estas aulas”, señaló. A este respecto, Góngora quiso alabar las importantes aportaciones culturales que centro realiza a El Ejido y a la comarca del Poniente. También, señaló, a la propia sociedad ejidense para que “ésta siga creciendo de una forma más libre y preparada”. Tras reconocer la importante labor docente que realiza los profesores y director del Conservatorio, destacó el hecho de que, a pesar de ser ésta una enseñanza no obligatoria, la administración debe seguir apostando por ella “por ser una señal de identidad del nivel cultural de una sociedad avanzada”.
Para el curso que viene, el conservatorio oferta 124 plazas repartidas en 14 instrumentos: clarinete, flauta travesera, fagot, oboe, saxofón, trompeta, trombón y trompa (de la familia de viento); contrabajo, violonchelo, viola y violín (de la familia de la cuerda frotada), piano y guitarra. Por otra parte, para el ingreso en primer curso de enseñanzas profesionales se dispondrá de 50 plazas repartidas entre los 14 instrumentos que se imparten.