Condenan a un falso podólogo por ejercer sin título en una peluquería en Berja
Es la segunda que consigue el Colegio de Podólogos en Almería tras denunciar la actividad
No tenía la titulación académica necesaria, pero realizaba labores propias de un podólogo, y no trabajaba en un centro sanitario, sino que lo hacía en uno de peluquería y estética. Estas son las razones que han llevado al juez a condenar a un hombre por un delito de intrusismo profesional.
Esta es la segunda sentencia condenatoria que consigue el Colegio de Podólogos de Andalucía en la provincia de Almería contra un hombre por ejercer esta profesiónpese a carecer de la titulación exigida (grado o diplomatura en Podología).
La institución colegial interpuso el año pasado la querella por delito de intrusismo profesional, tipificado en el Código Penal, y el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 3 de Berja acaba de dictar una sentencia, que, además, tiene caracter de firme.
El juez condena al intruso a abonar, por un lado 8 meses de multa a razón de 4 euros diarios, lo que supone cerca de 2.000 euros, y por otro, 1.500 euros como indemnización al Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía y al pago de las costas. Además, la sentencia obliga al intruso a eliminar toda referencia publicitaria de su actividad.
Conformidad
En la sentencia, a la que ha tenido acceso LA VOZ, el juez ha declarado probado que el falso profesional, quien reconoció los hechos y mostró “su conformidad con la calificación de los hechos”, “realizó labores propias de la podología y sin estar en posesión del correspondiente título académico que lo habilitara para desarrollar dicha profesión y a sabiendas de que carecía del mismo” en un centro de Berja que no constaba de alta como centro sanitario sino como peluquería y estética.
La lucha contra el intrusismo y la ilegalidad en el ejercicio de la profesión es una de las prioridades del Colegio de Podólogos de Andalucía, que actualmente tiene abiertos más procesos en juzgados de la provincia de Almería.
La institución colegial persigue esta práctica ilegal de la profesión sanitaria podológica, que no solo perjudica a los profesionales titulados y colegiados sino también y sobre todo a la ciudadanía al poner en riesgo la salud de los pacientes, que en casos especialmente serios como el pie diabético puede derivar en graves complicaciones cuando son tratados por individuos sin titular y que por tanto, ni poseen ni dominan las competencias de un podólogo”, señala el Colegio.
Pruebas
Por todo ello, pide a la Fiscalía y a las fuerzas de seguridad del Estado que incrementen los esfuerzos en la investigación y persecución de estos casos, dadas la gravedad de las posibles consecuencias y la dificultad que para la obtención de pruebas tiene una institución colegial.
En este sentido, el jefe de la asesoría jurídica del Colegio de Podólogos, Antonio Sánchez, afirma que “el 80% de las denuncias del sector se refiere a prácticas de intrusismo, de las que la mayor parte no son investigadas, si el Colegio no aporta las pruebas, lo que es sumamente difícil para una corporación profesional dadas las circunstancias en que se comete este delito”.
La podología es una profesión regulada por la Ley de Ordenación Sanitaria para cuyo ejercicio en Andalucía es obligatoria la titulación universitaria de grado y ser miembro del Colegio Profesional de Podólogos.