Sin problemas en las fuentes de Berja por el límite de los 30 litros al día
Vecinos y usuarios asumen con normalidad la medida que evita el acopio de agua

Vecinos de La Curva cogiendo agua de la Fuente del Alméz para beber en casa.
¿Les puedo hacer una foto para La Voz de Almería cogiendo agua? Vale, pero que no se nos vea la cara. Son una familia de La Curva (Adra), que viene con sus garrafas, colocadas cuidadosamente en cajas de los invernaderos, a por agua, en este caso de la Fuente del Almez, una de las más visitadas por los forasteros para este menester, junto a la
Fuente del Oro, distantes ambas apenas 300 metros.
Un vecino les dice que hay un límite de litros para llevarse, aunque no recuerda cuántos son. “Treinta por persona y día”, asegura este informador.
El cartel
Con algo de incredulidad se dirigen a los caños, no sin antes toparse con el cartel, situado en el descansillo de las escaleras que bajan al recinto, advirtiendo en español y en árabe que está prohibido llevarse agua, taxativamente.
Llevan más de 30 años en Adra pero son de Berja, dicen. “Yo me crié a unos cientos de metros de aquí”, dice uno de los hombres que acompaña al matrimonio. El agua que se llevan, subrayan, siempre ha sido para consumo de la casa y nunca más de la necesaria. Vienen una vez a la semana. El hecho de que vengan personas con furgonetas y las llenen hasta los topes no lo entienden; “será para venderla”, espeta la señora, y repite, “nosotros siempre para la casa”.
Durante generaciones, personas, animales y plantas se han servido de estos manantiales naturales que fluyen en el pueblo. Flujos de agua no controlados sanitariamente.
Placa del S. XIX
Legalmente, una plaquita, situada en la parte superior derecha del pilar, de últimos del siglo XIX, así lo indica. Le señalamos esta eventualidad y preguntamos si alguna vez han tenido problemas al beber el agua de la fuente. “Nunca”, contesta con total seguridad.
En esto, para ante la fuente el todoterreno de la Policía Local de Berja de la que bajan dos agentes. Vienen de la cercana Fuente del Oro y están informando a los ciudadanos de la disposición que, aunque recogida hace un tiempo en la Ordenanza de Convivencia Ciudadana, aprobada por el Pleno Municipal de manera definitiva en junio de 2013, se aplica desde hace unos días: “En relación al uso de las fuentes públicas, está prohibido bañarse, arrojar cualquier objeto o producto en ellas y tender la ropa en las fuentes o sus inmediaciones. Así mismo se establece un límite máximo para recoger agua de las fuentes, de 30 litros por persona”. De momento, comentan, no ha habido ningún problema.
La suciedad
El problema del acopio de agua, no es sólo llenar decenas garrafas en la fuentes, en las que, además, se ha observado en los últimos años un claro descenso de su caudal, sino, como indica la disposición, la suciedad que generan los usuarios de los manantiales y los desperfectos que pueden causar en ellos.
Cientos de etiquetas por el suelo
No parece justo que si un vecino quiere refrescarse la garganta con un sorbo de agua de la fuente, tengas que esperar a que alguien llene decenas de garrafas. Como tampoco lo es que los vecino se encuentre cientos de etiquetas de botellas de agua tiradas por el suelo después de que se hayan caído como la prueba de lo ocurrido.