Castro de Filabres tiene un nuevo vecino: ocho años sin un empadronamiento de un bebé
"Para un pueblo pequeño cada niño es más que un nacimiento, es la esperanza y el futuro"

Castro de Filabres recibe con los abrazos abiertos a su nuevo vecino
Pueblos pequeños que pierden vecinos. La provincia de Almería también sufre el problema de la despoblación. Los habitantes de muchos municipios envejecen y cada vez nacen menos niños en ellos.
Por ello, cada bebé que llega a un pueblo es más que bienvenido, es celebrado de una forma especial. Algo que acaba de ocurrir en Castro de Filabres, con apenas cien vecinos censados. Y es han pasado casi ocho años desde el último empadronamiento en el municipio de bebé. Ahora, ha llegado Leo.
"Hacía mucho tiempo que no recibíamos un alta de un recién nacido en Castro. Su empadronamiento ha llenado de alegría al municipio, donde el último nacimiento se produjo el 22 de julio de 2018", destacan desde este rincón del interior de la provincia de Almería.
El Ayuntamiento ha querido compartir este momento con la familia y agradecer a sus padres, Verónica y Sergio, que hayan elegido Castro de Filabres, el pueblo natal de la madre de Leo, como "hogar para su hijo".
"Estamos muy felices de dar la bienvenida a Leo este 2026. Su llegada es una alegría para todo el pueblo y nos recuerda lo valioso que es ver crecer a Castro de Filabres", destacan desde este pequeño pueblo de la comarca de la Sierra de Los Filabres.
Una sencilla pero muy especial noticia para Castro, en palabras de su alcaldesa, Noemí Cruz. "No estamos acostumbrados a que nos llegue el alta de un nuevo bebé recién nacido. Para un pueblo pequeño cada niño es más que un nacimiento, es la esperanza y el futuro. Es mantener los vínculos con su pueblo, generación tras generación", afirma Cruz, quien espera y desea no tener que esperar otros ocho años más para celebrar la llegada al municipio de un nuevo niño.
"Y es que con Leo, Castro de Filabres suma un vecino más y una historia nueva que celebrar", apostillan desde el Ayuntamiento.