"Quien no arriesga no gana": la almeriense que cerró su peluquería tras 25 años y ahora lucha por un Mundial
Eloisa Ramírez Díaz, natural de La Mojonera, competirá en octubre en Turquía por el título mundial de micropigmentación

Eloisa Ramírez con sus trofeos del WULOP 2026.
Eloisa Ramírez Díaz tiene claro que, si no hubiera arriesgado, hoy no estaría donde está. A sus 45 años, esta profesional de La Mojonera ha pasado de estar 25 años detrás de un sillón de peluquería a preparar las maletas para volver a Turquía y competir en el Mundial de WULOP, uno de los grandes campeonatos internacionales de micropigmentación.
Lo curioso es que, cuando empezó a acercarse a este mundo, las agujas no eran precisamente lo suyo. "Me mareaba hasta de ver una aguja o una gota de sangre", reconoce entre risas. Una prima fue quien insistió para que se formara porque necesitaban una profesional de micropigmentación en un centro. Eloisa aceptó el reto, empezó a estudiar y poco a poco descubrió que detrás de aquella aguja había una profesión en la que podía encajar mucho más de lo que imaginaba.

Eloisa Ramírez con uno de sus trofeos del WULOP 2026.
No fue un cambio de un día para otro. Después de comenzar su formación tras la pandemia, siguió preparándose durante meses antes de empezar a trabajar con clientes. "Yo decía que no quería correr, porque estamos trabajando en una cara y hay que hacerlo bien", explica. Esa prudencia marcó sus primeros pasos en una profesión en la que la precisión, el color y la técnica son fundamentales.
En 2024 llegó el momento de tomar una decisión todavía más grande. Después de aproximadamente 25 años en la peluquería, cerró su negocio y decidió dedicarse al cien por cien a la micropigmentación. "Me lancé. Dije: voy a apostar por esto y voy a hacerlo bien", recuerda.
Del Bachillerato de Arte a la micropigmentación
En realidad, Eloisa no partía completamente de cero. Mucho antes de trabajar con pigmentos sobre cejas, labios o eyeliner, ya había aprendido a mirar el mundo con ojos de artista. Estudió Bachillerato de Arte, una formación que años después acabaría teniendo un peso fundamental en su nueva profesión. También dio clases de dibujo y pintura a través del Ayuntamiento de La Mojonera, por lo que el dibujo, las formas y el color llevaban mucho tiempo formando parte de su vida.
"El Bachillerato de Arte me ha ayudado muchísimo", explica. Para ella, esa formación es una de las razones por las que pudo avanzar con rapidez en micropigmentación. "Yo ya tenía una base de dibujo, de color, de saber dónde poner una sombra, dónde poner una luz. Luego tienes que aprender la técnica de la micropigmentación, claro, pero esa parte artística ya la llevaba dentro".
Y ahí está una de las claves de su trabajo. Eloisa busca acabados suaves y naturales y presta especial atención al color. Ella misma compara algunos de sus resultados con una acuarela, porque pretende que el pigmento quede integrado y que el resultado no parezca artificial. Su experiencia anterior en peluquería también le ha dado durante años un conocimiento muy ligado a la imagen, las facciones y la estética.
La combinación de esas dos etapas, la artística y la relacionada con la belleza, terminó encontrando un punto de unión en la micropigmentación.
"Yo quería probarme a mí misma"
La competición llegó después de seguir formándose con profesionales del sector. Entre ellas estuvo Julia Basileva, una de las referentes que Eloisa menciona cuando habla de su aprendizaje. A partir de ahí comenzó a presentarse a campeonatos y encontró en ellos una manera de ponerse a prueba.
"Yo quería probarme a mí misma y ver hasta dónde podía llegar", cuenta.
Los resultados llegaron mucho antes de lo que podía imaginar cuando comenzó. En aproximadamente un año consiguió 15 premios y en 2025 dio el salto al Mundial de WULOP en Turquía, donde terminó en duodécima posición.
Aquella experiencia le sirvió para comprobar el nivel que había fuera de España y, sobre todo, para entender que todavía tenía margen para seguir creciendo. "Cuando fui el año pasado ya vi el nivel que había allí. Sabía que tenía que seguir trabajando y aprendiendo", explica.
Un año después ha vuelto a conseguir la clasificación para la cita mundial, pero esta vez después de una actuación especialmente destacada en España.
Tres podios en Madrid y un billete a Turquía
WULOP España 2026 se celebró en Madrid entre el 18 y el 20 de septiembre y Eloisa consiguió subir al podio en las tres categorías en las que participó. Fue primera en Eyeliner Shading Latex, segunda en Full Lips Latex y tercera en Eyebrow Shading Latex.
El primer puesto es el que le ha abierto la puerta al Mundial. La modalidad de látex utiliza una superficie de práctica para reproducir el trabajo que después se realiza sobre el rostro y exige al profesional demostrar precisión, técnica y control del color.

Eloisa Ramírez con sus trofeos del WULOP 2026.
Para Eloisa, conseguir tres podios en una misma competición tiene además un significado especial porque llega después de haber cambiado completamente de profesión. "Yo hace unos años estaba en mi peluquería y no me imaginaba para nada que iba a estar compitiendo en esto", reconoce.
La clasificación también supone volver a un país que ya conoce. El próximo 18 de octubre viajará de nuevo a Turquía y el día 20 competirá en la modalidad de látex dentro del Mundial de WULOP 2026.
Una apuesta que empezó en La Mojonera
Mientras prepara esa competición, Eloisa continúa trabajando en Almería. Actualmente desarrolla su actividad en una cabina de Aguadulce y sigue ampliando una clientela que ha ido construyendo desde que decidió dejar atrás la peluquería.
No sabe todavía hasta dónde puede llevarle esta nueva etapa profesional. Sí tiene claro, sin embargo, que está dispuesta a seguir intentándolo y que, si aparecen oportunidades para trabajar o colaborar fuera de Almería, las estudiará.
Cuando mira hacia atrás y piensa en aquella decisión de cerrar una peluquería después de 25 años para empezar prácticamente de nuevo, no se arrepiente. "Si me hubiera quedado en mi zona de confort, seguramente no estaría aquí", afirma.
Por eso, cuando le preguntan por todo lo que ha ocurrido desde que decidió cambiar de rumbo, Eloisa lo resume de una manera muy sencilla, con una frase que en su caso ya no es solo un dicho: "En este mundo, quien no arriesga no gana. Lo tengo claro".