“Mis padres merecían la oportunidad de ponerse a salvo”
Danielle Kirton, hija de Peter y Frances Gillam, fallecidos en el incendio de Bédar, reclama una investigación independiente sobre las alertas, la evacuación y la gestión de la emergencia

Danielle, el día de su boda con su marido, su hijo y sus padres, Peter y Frances, ambos fallecidos en el incendio.
Danielle Kirton, una ciudadana británica de 42 años, busca respuestas tras la muerte de sus padres, Peter y Frances Gillam, durante el incendio forestal en Bédar del pasado 9 de julio, que se cobró la vida de 14 personas, la mayoría extranjeras.
La hija del matrimonio sostiene que sus padres no recibieron ninguna alerta ni instrucciones claras de evacuación y reclama una investigación independiente sobre cómo se gestionó la emergencia.
Peter, de 75 años, y Frances, de 72, se habían jubilado en 2018 tras desarrollar juntos una larga trayectoria profesional en el ámbito educativo en Reino Unido. Ella había sido directora de un colegio de primaria y, posteriormente, ambos pusieron en marcha una consultoría educativa. “Eran un equipo en todos los sentidos de la palabra”, recuerda su hija.
“Se enamoraron de la zona por su belleza, su ritmo de vida tranquilo y la maravillosa comunidad de Bédar”, relata Danielle, quien añade que sus padres estaban plenamente integrados y consideraban España su hogar. Aunque conocían el riesgo de incendios forestales en el sur del país, confiaban en que los servicios de emergencia les avisarían con suficiente antelación y les indicarían cómo actuar de forma segura si fuera necesario.
Según su hija, Frances Gillam había llegado a descargar la aplicación Wildfire para conocer mejor los riesgos de incendios en la zona donde vivían. Ambos confiaban en la eficacia de los servicios de emergencia y de los canales de información oficiales.
“Nadie espera verse sorprendido por un desastre natural, quedarse sin una advertencia adecuada o sin indicaciones seguras de evacuación. Por eso creemos necesario examinar en detalle la planificación de emergencias y los protocolos de evacuación, no solo por nuestra familia, sino por todas las que viven en estas zonas rurales”, dice Danielle Kirton.
Última charla por WhatsApp
El día del incendio habló con su madre por WhatsApp durante toda la jornada, como era habitual entre ellas. A las 18.45 horas recibió un vídeo en el que se veía humo a lo lejos. “No parecía tener miedo”, explica. Su madre le comentó que se había advertido a los residentes de El Pinar para que estuvieran preparados para desplazarse hacia Los Gallardos.
Catorce minutos después, Frances le envió una captura de pantalla de la aplicación y le comentó que había ceniza en el aire y mucho viento.
A las 19.01 escribió: “Nos estamos preparando por si tenemos que evacuar. Está bastante lejos, pero mejor estar preparados”.
A las 19.53 llegó el último mensaje: “¡Hemos evacuado!”. Cuando Kirton respondió, a las 20.07, los mensajes ya no se entregaban y ambos teléfonos aparecían como no disponibles.
La familia asegura que no tiene constancia de que el matrimonio recibiera una orden oficial de confinamiento ni instrucciones sobre la ruta que debía seguir. Danielle recuerda que su madre mencionó Los Gallardos y que la carretera que tomaron conducía en esa dirección.
“No tenemos constancia de que recibieran instrucciones oficiales sobre qué ruta debían tomar”, insiste.
Por ello, rechaza que se atribuya a las víctimas haber ignorado recomendaciones de evacuación.
"Doloroso e insultante"
“En las horas posteriores a enterarme de que había perdido a mis dos padres, escuchar insinuaciones de que las víctimas habían ignorado las recomendaciones fue profundamente doloroso e insultante”, señala. “Las familias merecen primero compasión y después hechos”.
Danielle, jefa de estudios adjunta en un instituto de Nottinghamshire, se desplazó a Almería tras la tragedia y continúa en la provincia liderando las reclamaciones de las familias afectadas en busca de explicaciones. Asegura que otros residentes también le han trasladado que no recibieron un aviso oficial, al igual que sucedió, según sostiene, con sus padres.
Entre las cuestiones que quiere esclarecer figuran la existencia y aplicación de planes de evacuación, la coordinación entre organismos, el momento en que se emitieron las alertas y la decisión de no emplear el sistema ES-Alert.
En declaraciones a The Guardian, Kirton sostuvo que la evacuación se decidió demasiado tarde. “Se detuvieron en la entrada de un vecino para gritarle que tenían que evacuar, pero luego quedaron atrapados porque el fuego había saltado a ambos lados de la carretera”, relató al diario británico.
Colaboración con los investigadores
La familia del matrimonio fallecido está colaborando con la investigación judicial abierta en España y esperará a conocer sus conclusiones antes de valorar cualquier actuación posterior. Kirton también ha solicitado apoyo al Gobierno británico para lograr la máxima transparencia, sin plantearlo como una disyuntiva entre ambos países.
“No se trata de elegir un país u otro. Se trata de garantizar que se utilicen todas las vías posibles para esclarecer los hechos”, afirma.
La hija de la pareja agradece la ayuda y la sensibilidad recibidas por parte de miembros de la Guardia Civil, los servicios de emergencia, los bomberos y numerosos vecinos. Sus críticas se dirigen principalmente a la respuesta institucional y a la información trasladada a las familias.
“Mis padres amaban España. Eligieron pasar allí su jubilación porque querían el país, a su gente y a su comunidad; merecían tener la oportunidad de ponerse a salvo”, expone.
“Nada puede devolvernos a mamá y papá, pero si hacer preguntas difíciles conduce a una mejor planificación de emergencias y a salvar aunque sea una vida en el futuro, entonces su legado será el de proteger a otros. Seguiré usando mi voz como si fuera la suya; es todo lo que puedo hacer por ellos ahora”, concluye Danielle Kirton.