Piden que desaparezca el cableado aéreo del casco histórico de los pueblos más bonitos de Almería
‘La Asociación de pueblos más bonitos de España’ inicia una campaña

Cableado sobre fachadas de Lucainena de las Torres
"Hay una realidad que afecta a la inmensa mayoría de nuestros pueblos y que lleva demasiado tiempo sin solucionarse. Hoy alzamos la voz". ‘La Asociación de pueblos más bonitos de España’ se moviliza para que desparezca de sus municipios integrantes el cableado aéreo. La provincia de Almería cuenta en la actualidad con tres municipios miembros, como son Lucainena de las Torres, Mójacar y Níjar.
Pedraza, Albarracín o Santillana del Mar ya lo han conseguido, pero en más del 90 % de estos pueblo sigue estando presente en pleno casco histórico.
"Muchos ayuntamientos ya han hecho un enorme esfuerzo económico. Han abierto zanjas, han preparado las canalizaciones y han invertido recursos que, en muchos casos, apenas tienen. Sin embargo, las compañías eléctricas y de telecomunicaciones no realizan después el traslado de sus redes, dejando las obras incompletas y los cables colgando durante meses... e, incluso, años", denuncian desde esta asociación, que año tras año ve aumentar sus pueblos miembros.
"Lo más preocupante es que en muchas comunidades autónomas la legislación ya obliga a soterrar este cableado en los conjuntos históricos. El problema no es la falta de leyes, sino la falta de voluntad para hacerlas cumplir y de ayudas para que los pequeños municipios puedan completar estos proyectos. Mientras tanto, países como Francia, Alemania o Reino Unido llevan años apostando por proteger su patrimonio enterrando sus redes de suministro y telecomunicaciones", afirman.
Dentro de esta campaña iniciada desde 'La Asociación de pueblos más bonitos de España' se pide cuatro medidas urgentes: un fondo específico para el soterramiento en conjuntos históricos rurales, que las comunidades autónomas hagan cumplir sus propias leyes de patrimonio, que las compañías eléctricas y de telecomunicaciones asuman su responsabilidad y la retirada definitiva del cableado que ya está en desuso.
Lucainena de las Torres, municipio miembro de esta prestigiosa asociación, es consciente de esta problemática. El Ayuntamiento ha ejecutado y costeado obras municipales para preparar el soterramiento del cableado en dos calles clave del municipio, entre ellas la calle principal y otra vía relevante de bajada del pueblo. Según traslada el alcalde, Juan Herrera, el Consistorio ya ha asumido el coste de la pavimentación y de la infraestructura necesaria para que las redes puedan ir soterradas.
“Pese a que la canalización está preparada, las compañías suministradoras no estarían dispuestas a asumir el traslado efectivo de sus redes ni el coste de las actuaciones necesarias”, se traslada desde este ayuntamiento almeriense.
Otro de los problemas surge cuando un vecino solicita un nuevo servicio de fibra óptica. Aunque el beneficiario o desde el ayuntamiento se le indique que ya existe instalación preparada para llevar el cable soterrado, el técnico indica que tiene instrucciones de su empresa de instalarlo por la fachada.
“Esta situación genera malestar vecinal y puede provocar conflictos, porque por un lado se necesita el servicio, pero la instalación incrementa el impacto visual y agrava la presencia de cableado en las fachadas", afirman.
Un gasto enorme e inasumible
Mojácar es otro de los municipios integrantes de esta asociación. Su ayuntamiento considera que eliminar el cableado de sus fachadas es una actuación necesaria para mejorar la imagen del casco antiguo, pero es consciente de que esta medida supone un gasto enorme e inasumible para municipios pequeños si tienen que afrontarlo solos.
María Gracia, concejal de Turismo, explicaba que existe desde hace años un estudio sobre el cableado del casco antiguo. Según explica la edil, en una actuación de rehabilitación del pavimento se incluyó el proyecto necesario para dejar preparado todo aquello que debía soterrarse, de forma que las compañías pudieran ejecutar posteriormente el traslado del cableado. Pese a ese trabajo previo, no se ha llevado nada a cabo por parte de las compañías.