La falta de aire acondicionado en el colegio desata un choque a tres bandas en Vélez-Blanco
El centro organizó un sorteo para adquirir bombas de calor-frío y justifica que el Ayuntamiento le daría el dinero después

Lo que nació como un acto de pura necesidad debido a las condiciones climáticas cada vez más extremas y como un remedio para mejorar el bienestar de los escolares de Vélez-Blanco ha terminado convirtiéndose en el centro de una tormenta política local con tres frentes abiertos.
El origen: la adquisición de esa bombas de calor para el colegio del municipio. Un asunto que ha provocado un duro cruce de acusaciones después de que la asociación de madres y padres anunciaran un sorteo para poder hacerse con tres de esas bombas para el centro.
Si bien es cierto que cada vez más alcaldes y localidades almerienses anuncian durante estos días inversiones para dotar a sus centros educativos de aire acondicionado en sus aulas, la directiva de los padres ha querido quitar hierro al caso velezano, donde se ha tenido que buscar las habichuelas la propia comunidad educativa para matizar un asunto que, consideran, "rebasa límites".
Todo después de que el PSOE lanzara una dura crítica contra la planificación económica del Ayuntamiento en la que denunciaba la falta de previsión en pleno mes de junio. "Con el calor encima, caemos en la cuenta de que no hay previsión para las necesidades de la escuela en los presupuestos municipales".
Los socialistas ponían el foco de sus críticas en la reciente aprobación de un crédito extraordinario a finales de marzo, mediante el cual se extrajeron 145.000 euros de la tesorería municipal. Según desgranó el PSOE, 45.000 euros de esos fondos se destinaron a incrementar el presupuesto de festejos de la localidad.
"Una vez más, para pagar los excesos en fiestas siempre cabe una modificación presupuestaria, pero para las necesidades de la escuela, que corresponden legítimamente al Ayuntamiento y que son de una cuantía relativamente pequeña, no encontramos arreglo", afeaban desde la oposición, rematando su escrito tirando de ironía: "¡Viva el sentido común y la buena gestión!".
No fue el Ayuntamiento sino paradójicamente el AMPA (la crítica de la oposición iba dirigida al Gobierno municipal) la actual situación y quien defendió la situación del centro. Según explicaron en redes sociales desde la asociación, la situación es que la Junta de Andalucía destinó una partida presupuestaria para el aislamiento térmico del centro, pero los fondos resultaron insuficientes para cubrir todas las aulas.
Es decir, igualmente ni en ejercicios anteriores ni actuales el Ayuntamiento velezano había previsto la actuación, obviando además los mecanismos existentes para actuaciones de urgencia. Pese a ello, la AMPA defiende un acuerdo, no muy habitual con las Administraciones públicas, por medio del que es la asociación adelantaba el dinero de los equipos (apoyándose en el citado sorteo) y, posteriormente "previa memoria justificativa y cumpliendo todos los pasos reglamentarios" el Ayuntamiento se encargaría de abonar dicha cantidad.
Fue tan sólo después de la comunicación del AMPA cuando salió a escena el Ayuntamiento. Ahora, el Consistorio de Vélez-Blanco ha emitido un comunicado en el que expresa su "más sincero y profundo agradecimiento" al AMPA por su nota aclaratoria y por la "sensibilidad y disposición" mostradas para encontrar soluciones ágiles, respaldando una labor que tildan de "totalmente desinteresada".
En el escrito, el Consistorio pone en valor la histórica relación de colaboración con la comunidad educativa, basada siempre en "el diálogo y el respeto mutuo". Sin embargo, la administración local ha querido lanzar un mensaje contundente en clara alusión a las críticas vertidas por el PSOE.
"Lamentamos que, en ocasiones, determinadas actuaciones nacidas desde la buena voluntad" se vean "empañadas por intentos de politizar, generar daño o trasladar una imagen equivocada", subraya el Ayuntamiento. Una tormenta a las faldas del castillo de Los Fajardo -ahora en plena restauración, por cierto- que deja, de momento y más allá de lo que digan unos y otros, a escolares sin la climatización necesaria en pleno mes de junio.