La finca del antiguo faro de Garrucha queda sin comprador tras salir a subasta por más de 2,6 millones
La apertura de ofertas estaba prevista para el día 23, sin que se hubiera registrado ninguna propuesta

Parcela en la que se ubica el antiguo faro de Garrucha (Almería).
La subasta pública convocada por la Autoridad Portuaria de Almería (APA) para la venta de la finca que alberga el antiguo faro de Garrucha ha quedado desierta al no haberse presentado ninguna oferta, según han confirmado fuentes portuarias a Europa Press.
La finca, ubicada en el Paseo de la Marina número 5 de Garrucha, ocupa una superficie de 4.522,7 metros cuadrados, de los que 349 corresponden a superficie edificada, y había salido al mercado por un precio mínimo de 2.673.546,65 euros, IVA excluido. El plazo para concurrir al procedimiento concluyó el pasado 8 de abril y la apertura de ofertas estaba prevista para el día 23, sin que se hubiera registrado ninguna propuesta.
La falta de ofertas deja ahora el expediente pendiente de los próximos pasos que acuerde el Consejo de Administración de la APA, si bien la entidad prevé sacar de nuevo la finca a subasta con una rebaja de hasta el 15 por ciento sobre el precio inicial para intentar dar salida a este bien patrimonial, enclavado en suelo urbano consolidado.
Las condiciones del procedimiento contemplan que, en caso de que la primera convocatoria quede desierta, el Consejo de Administración pueda acordar una segunda, tercera y cuarta subasta, que se celebrarían en las fechas que se fijen en los correspondientes anuncios, además de abrir la posibilidad de que eventuales interesados soliciten la enajenación directa del inmueble por el tipo de licitación de la última subasta celebrada.
Un faro sin uso desde 2021
La APA había justificado la salida al mercado de la finca en la necesidad de liberar un bien patrimonial que lleva cerca de cinco años "sin operatividad y sin conservación", después de que el antiguo faro de Garrucha dejara de prestar servicio a la navegación en septiembre de 2021 al haber quedado integrado en el casco urbano, lo que impedía su función como señal marítima.
El faro fue sustituido por el de Mojácar y la APA inició en enero de 2024 los trámites para desafectar los terrenos del dominio público portuario estatal, un procedimiento que contó con los informes de la Subdirección de Ayudas a la Navegación de Puertos del Estado y de la Dirección General de la Costa y el Mar.
Puertos del Estado informó favorablemente en 2025 al considerar que los terrenos eran innecesarios para los fines portuarios y de señalización marítima, de modo que la parcela quedó incorporada al patrimonio de la APA, que planteó la venta como una vía para obtener ingresos destinados al desarrollo de obra portuaria, con el objetivo de "atraer inversión e incrementar el tráfico portuario".