El homicida confeso construyó una chabola junto a la casa de la víctima
J. E. G. M., con antecedentes penales, mató a tiros a su vecino y causó heridas a otras dos personas

Lugar donde las víctimas sufrieron el ataque, en Cañada Cortes (El Ejido). tyle>.apqj{posi
José Eusebio G. M., de 60 años años de edad y nacido en Jaén, mató a tiros a un vecino de El Ejido y causó heridas a otras dos personas. La confesión prestada ante la Policía Judicial de la Policía Nacional acelera el proceso para su ingreso en prisión, previsto para esta tarde una vez comparezca en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número Cinco de El Ejido.
El crimen se produjo a las 21.45 horas del lunes en un paraje rural cercano al núcleo urbano ejidense, en una zona conocida como Cañada Cortés. El fallecido es un varón de 48 años identificado como Alejandro V. H., propietario de un pequeño cortijo.
Víctima y agresor mantenían constantes disputas e, incluso, habían llegado a las manos en alguna ocasión. Según los primeros datos de la investigación, el conflicto se inició cuando José E. G. M. montó una chabola junto a la propiedad de la víctima. Los vecinos describen al jiennese como “una persona muy violenta” y eran constantes las amenazas y los insultos hacia Alejandro V. H. y su familia.
Auxilio
El lunes por la noche, sin mediar palabra, José E. G. M. se presentó a las puertas del cortijo de su “vecino” con una escopeta y disparó en dos ocasiones a la víctima. La intervención de los médicos resultaría luego, sólo unos minutos más tarde, estéril.
En su auxilio acudieron su mujer y un joven conocido de la familia alertado por los disparos. La esposa del fallecido sufrió un fuerte golpe en la cabeza y el chico recibió los perdigonazos de la escopeta en el costado.
La Guardia Civil recibió un aviso telefónico de un testigo, según confirmó la Comandancia de Almería, y contactó con la Policía Nacional (responsable de esa zona) y la Policía Local de El Ejido.
La Cañada Cortés se vio rápidamente tomada de agentes, mientras los heridos ingresaban en el Complejo Hospitalario de Poniente (fuentes sanitarias consultadas apuntan a que llegaron en vehículos particulares).
La detención fue instantánea. José E. G. M. se entregó a los agentes sin resistencia, consciente de la gravedad de los hechos. No negó la autoría. “He sido yo”. La Policía Judicial de la Policía Nacional en El Ejido le arrestó por el crimen y le requisó una escopeta rudimentaria presuntamente utilizada en el ataque perpetrado sólo unos minutos antes.
Según cita la agencia Europa Press, el arma es “de fabricación casera y compuesta por dos tubos soldados con piezas de escopeta, muelles y otra serie de elementos que actuaron como percutor”. Además, “el presunto agresor utilizó cartuchos del calibre 12 empleados para la caza, cuyos restos también fueron recuperados”.
Antecedentes
El agresor es natural de un pueblo de Jaén y le constan residencias en varias provincias. En su historial delictivo acumula una decena de antecedentes por delitos contra el patrimonio, lesiones y agresión sexual entre otros. Estuvo en prisión durante los años 80 y salió a mediados de los 90 del centro penitenciario de Granada.
La Policía Local de El Ejido arrestó a José E. G. M. en el año 2003 por su participación en una grave reyerta, aunque no consta sentencia sobre estos hechos.
De momento permanece en la Comisaría. La Policía Científica y la Policía Judicial entregarán las diligencias al juez a lo largo de la mañana. La confesión ofrecida ya desde el