Pequeños cambios de tráfico en Las Colinas
Pequeños cambios de tráfico en Las Colinas
Las visitas del Equipo de Gobierno a los distintos barrios del municipio están provocando los primeros pequeños cambios. Especialmente esperado era el recorrido por Las Colinas, en la zona norte de Aguadulce, una urbanización de nueva construcción que precisa de mejoras que palien aspectos todavía inacabados y que los concejales, con la teniente alcalde Eloísa Cabrera al frente, visitaron el pasado sábado.
Contenedores
Los vecinos pudieron tratar así problemas para los que llevan tiempo pidiendo una solución. Uno de ellos, quizá menor pero que ejemplifica “la dejadez” que sufren los residentes, es la ubicación que se había fijado para los contenedores. “No hay quién entienda cómo se pueden poner varios contenedores de basura en medio de un carril de circulación, en calles de no más de 4 metros de ancho, con zonas de aparcamiento habilitadas hace pocos meses, con nula visibilidad y un estado del asfalto que hace tener que zigzaguear continuamente con el riesgo que conlleva”, denunciaba hace casi un año Miguel Fernández, uno de los vecinos.
Tras varias quejas verbales y formales, el paseo de los concejales el sábado sirvió para que se tomara nota de esta “desastrosa” decisión y la asociación de vecinos recibió la promesa de un cambio inminente. De hecho, el presidente del colectivo, Juan Carlos Oyonarte, considera que la visita fue satisfactoria y se comprobó la “buena voluntad” de los ediles, si bien reitera la reivindicación de que Las Colinas “no es un barrio como los demás” ya que cuenta con “el 8,4% de viviendas de nueva construcción de toda la provincia” que supone 2.000 viviendas vacías y 1.500 más proyectadas. Cualquier mejora en la zona es por ello “una inversión” para el municipio que cuenta con este espacio por culminar, en un enclave privilegiado y con un sinfín de posibilidades.
Reordenación
Relacionado con el problema de los contenedores, los vecinos reiteraron al Equipo de Gobierno la propuesta que ya hicieran años atrás sobre una posible reordenación del tráfico, ya que en algunas calles, agravadas por las pendientes de la zona, las curvas cerradas o las vías sin salida dificultan la circulación. “El sábado, Eloísa Cabrera aceptó la posibilidad de que un tramo entre las calles Miguel Rueda y Movimiento Indaliano pase a un sólo sentido”, adelanta el representante vecinal.