El IAM acoge a 23 hijos de maltratadas
El IAM acoge a 23 hijos de maltratadas
La pasada semana la Audiencia Provincial de Almería condenó a Francisco A. J. a 27 años de cárcel por delitos de asesinato y malos tratos habituales, en el proceso judicial por la muerte en la Puebla de Vícar de su esposa, Salud García Caparrós. La sentencia subraya el “infierno” que sufren muchas víctimas de violencia de género cada día y, de forma novedosa, castiga al agresor a dos años de prisión por los malos tratos psicológicos infligidos a la hija del matrimonio.
El caso ejemplifica la sensibilidad creciente de las instituciones frente a los efectos sobre los menores, una preocupación que no es ajena a la Junta de Andalucía. Según un balance de Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) presentado ayer por la coordinadora provincial, Francisca Serrano, los recursos del servicio integral de atención a víctimas ha acogido este año a 34 mujeres maltratadas en Almería y a 23 hijos a su cargo.
Se trata de beneficiarios de un programa para “personas que se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad y que requieren una actuación inmediata para proteger su vida y la de sus hijos”.
El IAM cuenta actualmente en la provincia de Almería con dos centros de atención y acogida a víctimas de violencia de género, con un total de 33 plazas para personas que dejan sus hogares a causa de las agresiones y amenazas sufridas. En estas dependencias, el IAM dispone de recursos de asistencia social, psicológica, jurídica e incluso para la inserción laboral (véase el programa Cualifica, destinado a la emancipación económica de las víctimas).
Además, ahora añade una publicación pedagógica titulada Un viaje en globo, presentada ayer por Alberto Arnaldo, responsable de la entidad que gestiona estos centros en la comunidad autónoma.
La iniciativa pretende reducir el impacto producido por las experiencias vividas y la disgregación del núcleo familiar, y facilitar así el proceso de acogida a los menores que ingresan junto a sus madres en este tipo de centros.
El cuento, elaborado por una psicóloga y experta en intervención logopédica e ilustrado por una diseñadora gráfica e ilustradora, da vida a una serie de personajes con quienes los menores puedan identificarse fácilmente. “Es una historia de tránsito”, señala Francisca Serrano. “El objetivo es minimizar las consecuencias negativas de la exposición a la violencia de género en la infancia”, añade Alberto Arnaldo.
La coordinadora del IAM ha señalado que los hijos e hijas de mujeres víctimas de violencia de género son también víctimas directas, y como consecuencia sufren graves y complejas patologías psicológicas, emocionales, sociales, cognitivas y físicas, en función del tipo de exposición a dicha violencia.
En este sentido, Serrano ha destacado como “un paso importante” para hacer visibles a estos menores y sus problemas que en el recién renovado Procedimiento de Coordinación Institucional para la Actuación ante la Violencia de Género en Andalucía se incluya a los menores como víctimas directas.
Según el Informe de Magnitudes elaborado por la Junta, en el primer semestre de 2013 Almería registra 383 denuncias de mujeres.