La gran afluencia de visitantes colapsa el cementerio de la capital el día de Todos los Santos loa
El día de Todos los Santos ha vuelto a llenar el cementerio de la capital de flores, velas y sobre todo de visitantes que deciden homenajear a sus familiares fallecidos. Tantos quisieron acudir que ya antes de la apertura de puertas se golpaban en la entrada más de 170 personas que generaban las primeras colas del día.
Solventado el primer escollo, y con solo la puerta principal abierto al público al encontrarse las otras dos en zonas con obras, la mañana transcurría con normalidad hasta la llegada de la hora punta en torno a las 12 de la mañana cuando se producía la marcha de los visitantes de la primera hora y la llegada de los más rezagados. Tal cúmulo de gente se producía que, a pesar de contar con vallas separando la entrada y la salida, se generaban un gran tumulto en el interior del camposanto y en la plaza de la entrada. Gritos, empujones y sobre todo protestas llegaban entonces y acababan con la apertura por parte de la empresa concesionaria de las otras dos puertas de entrada al recinto para aliviar el flujo de gente.
Tumultos aparte, los visitantes del camposanto destacaban la limpieza del recinto este año, aunque eso sí, recordando que lo pagan a través de la tasa de mantenimiento, y sobre todo se mostraban muy sorprendidos con la presencia de una pianista y un violinista para hacer entrar en ambiente.