“Los clientes ni se dieron cuenta de que ahora pelaba con la otra mano”
Un accidente con un petardo no ha impedido a Francis Fernández trabajar de peluquero en Balerma

Francis peinando a un cliente ante la mirada del alcalde de El Ejido.
Hay historias de superación que inspiran. Y eso es lo que ocurre con la del joven balermero Francis Fernández De la Calle. Un ejidense de 20 años que vio como un accidente con petardo podía haberle obligado a un cambio radical de vida pero que, sin embargo, se ha resistido y rebelado hasta tal punto que no duda en afirmar que “ahora mismo tengo la misma casi la misma vida que tenía antes. Igual”.
Francis siempre ha mostrado predilección por la peluquería Y es por ello por lo que desde bien joven se ha estado formando en este ámbito en el que se estaba ya desempeñando de forma profesional hasta que el pasado verano sufrió un percance inesperado: “Fui a explotar un petardo y estaba defectuoso por lo que explotó antes de lo esperado y me reventó la mano izquierda”, confiesa.
Y lo que ya de por sí es una dolorosa noticia tiene el componente añadido de que la mano izquierda era su mano dominante por lo que todo apuntaba a que se dibujaba ante si un panorama nada halagüeño por esta circunstancia.
Sin embargo, Francis no estaba dispuesto a rendirse. De hecho, asegura que “desde el primer momento, tenía pensado que había que aprender a usar la derecha sí o sí, así que le pedí a mis padres cuadernos de caligrafía de Rubio, un punzón y tijeras para usar la mano derecha”.
Destreza
Al tiempo que se iban desarrollando operaciones y tratamientos de recuperación, tanto en el Hospital de Poniente como en tierras granadinas a las que fue derivado posteriormente, este joven peluquero fue depurando su técnica. “He tenido que hacer mucha práctica y dedicarle mucho tiempo”, confiesa.
Pero todo ese tiempo y todo ese esfuerzo no han sido en vano ya que asegura que “día a día he ido cogiendo ritmo y ya estoy igual que antes”.
No obstante, la destreza en su mano derecha no ha sido lo único que ha tenido que ejercitar y adaptar puesto que su brazo izquierdo también sigue siendo clave para poder desempeñar su labor de peluquero. Y es en este apartado donde entra en juego Rosa Pérez, modista amiga de la familia y sin cuyo guante adaptado y diseñado para Francis la cosa sería diferente. “Me sería imposible poder realizar mi labor sin la ayuda de este guante”, explica un agradecido Francis Fernández.
Y es que gracias a este guante puede colocar en su mano izquierda el peine y otros elementos indispensables para poder desempeñar su trabajo.
En cualquier caso, no cabe duda de que el nivel de excelencia alcanzado por este peluquero de Balerma en estas nuevas circunstancias es más que notorio tanto que él mismo confiesa que “los clientes no se dieron cuenta de que ahora pelaba con la otra mano. Se pensaban que era diestro”.
Convicción
Después de todos los cambios y experiencias vividas a lo largo de estos últimos meses, Francis Fernández no duda en afirmar que “siempre hay que ir a hacer lo que te gusta y ponerle empeño. Haciéndolo así vas a ser feliz toda la vida”. Y, por lo pronto, Francis es feliz habiendo retomado una vida a base de tijeretazos que ahora traza con su mano derecha.