Salud ya controla a más de 300 almerienses vulnerables al calor
Salud ya controla a más de 300 almerienses vulnerables al calor
Sanitarios de Atención Primaria controlan periódicamente a más de 300 almerienses vulnerables a los efectos de las altas temperaturas con el fin de mitigarles los efectos negativos de tanto calor. El conocido como ‘Plan Calor’ se activa cada vez que la delegación de Salud lo considera oportuno en previsión de que mayores, dependientes, enfermos crónicos, polimedicados, niños y lactantes puedan ver resentida su salud.
De junio a septiembre, e incluso octubre, si fuera necesario los sanitarios de los diferentes centros de salud de la provincia van incluyendo en un programa a todos aquellos usuarios del sistema que, en un momento dado pudieran verse afectados negativamente por las altas temperaturas. Se trata, habitualmente de personas mayores que viven solas, de niños enfermos o lactantes, de crónicos y de otros almerienses que con tratamientos farmacológicos pudieran empeorar en verano.
No se trata, por tanto, de un número fijo de personas, insisten desde la delegación provincial de Salud, cuyos responsables indican que el plan permite realizar controles, vía telefónica, de aquellos pacientes que han sido dados de alta tras una intervención quirúrgica, por ejemplo, o al abandonar un tratamiento médico. También de aquellos otros que, por sus características sociales, no siempre están acompañados y, a cierta edad, pueden olvidar conceptos importantes como una correcta hidratación o la toma de fármacos indicada.
Las altas temperaturas son un factor que puede influir en los medicamentos, especialmente en aquellas terapias farmacológicas que se prolongan en el tiempo y que son propias de pacientes crónicos y con edad avanzada. En este sentido, el Ministerio de Sanidad recuerda, a través de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, la importancia de hacer un buen uso de los medicamentos, ya que algunos pueden agravar el síndrome de agotamiento-deshidratación o de golpe de calor. Entre estos medicamentos se encontrarían aquellos que provocan alteraciones de la hidratación como, por ejemplo, los diuréticos o los medicamentos que pueden afectar a la función renal como los antinflamatorios no esteroideos, entre otros.
De cualquier modo, es el médico de Atención Primaria, la enfermera de enlace o la que realiza el seguimiento habitual del paciente, la que decide su inclusión o no en el ‘Plan Calor’ y la que establece qué tipo de paciente es y qué control requiere. Hay quienes, incluso, reciben visita a domicilio.
Este año, como novedad, más de 10.000 mayores de la provincia tendrán acceso a información y recomendaciones sobre el calor, a través del servicio de Teleasistencia que se interconectará con la plataforma de Salud Responde. El objetivo, prevenir los efectos de las altas temperaturas en las personas dependientes.