Bayer muestra el primer insecticida que acaba con la cochinilla del pimiento y es compatible con el control biológico,auto,au
El salón de congresos del hotel Playadulce completó ayer su aforo con más de 300 profesionales del sector hortofrutícola que acudieron a la presentación de un nuevo producto fitosanitario de la casa alemana Bayer, que viene a solucionar uno de los mayores problemas que sufre el cultivo de pimiento en Almería: la ‘cochinilla’, que afecta al 30-40% de la producción provincial.
El crop manager de cultivos hortícolas de Bayer, José Luis Robles, destacó “la importancia que ha tenido la demanda de los propios agricultores para que el Ministerio de Agricultura haya otorgado una autorización temporal a Movento 150 O-Teq”. En realidad, Bayer confía que la autorización sea ya definitiva de cara a la próxima campaña de pimiento en Almería.
El nuevo insecticida, Movento, es una materia activa compatible con los insectos de fauna auxiliar (la primera que convive con ácaros, parasitoides y depredadores), es el único producto fitosanitario con doble sistemia (la capacidad para actuar de manera ascendente y descendente a través de la savia y poder así controlar plagas ocultas), y alcanza una elevada eficacia de entre el 90-95%.
Bayer hizo una presentación original de su producto. Los asistentes presenciaron un pequeño teatrillo en el que plagas varias, pulgones y trips eran diezmados por la eficacia de Movento.
Esta nueva herramienta que ya está a disposición del agricultor almeriense, sin embargo, lleva años funcionando en otros países.
La lentitud del Ministerio
Desde Aepla, la asociación nacional que aglutina a las empresas del sector a nivel nacional, (Bayer es miembro de Aepla) se lleva años denunciando la lentitud del Ministerio español a la hora de evaluar y autorizar nuevas materias activas que sirvan como utensilio al productor a la hora de combatir plagas.
De ahí, por ejemplo, que en Marruecos el producto de Bayer, Movento, lleve en el mercado más de dos años. En otros competidores directos como Turquía e Israel usan también desde hace años esta herramienta fitosanitaria, también con autorización en países europeos como Holanda o Bélgica. Sin embargo, en España se presentó al Ministerio en 2007 y se ha autorizado 5 años después.