Una pulsera con chip para bebés evitará posibles casos de rapto
Una pulsera con chip para bebés evitará posibles casos de rapto
Hace apenas cuatro años desde una habitación del Hospital de Poniente de El Ejido, una pareja saboreaba aún uno de los momentos más felices de sus vidas, el nacimiento de su hijo. Sin embargo, y casi al mismo tiempo, otra pareja les provocaba el mayor susto que jamás podían haber llegado a imaginarse, el secuestro de su recién nacido. Por fortuna, la rápida reacción del padre del pequeño, quien se percató casi de forma inmediata del engaño que una mujer había cometido al asegurarle que se trataba de una enfermera que necesitaba realizarle unas pruebas rutinarias a su hijo, hizo que este escalofriante suceso solo se quedase precisamente en eso, en un susto.
Una historia que desde el Hospital de Poniente no van a permitir que vuelva a repetirse y por ello desde principios de este año, aunque de momento de forma piloto, han puesto en marcha un novedoso sistema que desde el centro sanitario apuntan, solo existe en un hospital del País Vasco. “Los recién nacidos van a tener una pulsera tag que es como un chip, un detector, que a través de unas antenas que además ya han sido colocadas en las entradas, salidas y en determinados puntos del hospital, detectan el paso de ese chip, por lo que ante estos hipotéticos casos saltan las alarmas en los ordenadores de admisión, en los móviles de los vigilantes, en los supervisores y facultativos de esa unidad...”, explica Sebastián Molina, director de Gestión de la Agencia Sanitaria Poniente.
Así, y como añade Molina, “se garantiza que de alguna manera pudiese haber algún tipo de problema con las salidas de neonatos, porque lógicamente ellos no tienen la capacidad de protestar si quien les lleva es o no su padre o su madre”. De este modo, la pulsera se coloca en un tobillo del recién nacido y a partir de ahí no puede manipularse o romperse de ningún modo, salvo con una herramienta específica para ello que solo está a disposición del profesional sanitario o personal autorizado.
Hasta el momento, la pulsera solo se ha probado en aquellas madres que así lo han autorizado y la experiencia está resultando bastante buena. Es por ello por lo que desde el hospital se muestran muy satisfechos con los resultados y ya están trabajando en su implantación definitiva, aunque como señalan, es una tarea que debe hacerse de forma paulatina. Pero con la fuerte apuesta por la innovación y la seguridad que lidera el Hospital de Poniente, episodios como el de 2008, no volverán a ocurrir.