El área de Consumo arbitra 200 denuncias sobre telecomunicaciones
El área de Consumo arbitra 200 denuncias sobre telecomunicaciones
El área de Consumo del Ayuntamiento tramita al año cerca de doscientas denuncias relacionadas con el sector de las telecomunicaciones a través de la Junta Arbitral municipal. Un órgano que, de forma gratuita, busca el acuerdo entre dos partes en conflicto por la prestación de un servicio o la compraventa de un producto. Este sistema, que es igual de efectivo y serio que un juicio, es “más rápido” y ofrece un laudo, cuando no se llega a un acuerdo entre denunciante y denunciado, “de igual rango que una sentencia”.
Así lo apunta el concejal responsable de Consumo, Carlos Sánchez, que explica cómo quienes entran en conflicto tras la compra o la contratación de un servicio pueden acceder a las oficinas municipales y, con la ayuda de los técnicos, tramitar una denuncia. A lo largo de 2011 fueron 230 las denuncias tramitadas por la Junta Arbritral.
De estas denuncias, más del 77 % están relacionadas con el sector de las telecomunicaciones (178). En segundo lugar con los servicios de tintorería (12) y después con correos y telégrafos, automóviles y sectores como la vivienda, el sector textil y el del calzado o la compra de electrodomésticos.
A la hora de tramitar las denuncias, el Ayuntamiento cuenta, como árbitros, con peritos y técnicos municipales que realizan las valoraciones oportunas y tratan, siempre, de llegar a un acuerdo entre las dos partes en conflicto. Algo que se consigue en el 95% de los casos, dice Sánchez.
Y es que el consistorio almeriense tiene suscritos convenios con determinadas empresas de telecomunicaciones, adheridas al sistema arbitral, lo que permite llegar a un entendimiento entre las partes sin necesidad de laudo.
El Ayuntamiento almeriense anima, en este sentido, a las empresas a adherirse a las buenas prácticas de consumo. El año pasado eran 400 las que habían llegado a un convenio con Consumo, muchas incluidas en asociaciones de comerciantes, asempal y otras entidades, de modo que la Junta Arbitral de Consumo municipal es capaz de alcanzar acuerdos rápidos. “Aquellas empresas adheridas a las buenas prácticas de Consumo cuentan con una distinción de calidad”, dice el concejal responsable del área, que insiste en que el hecho de que una empresa o un comercio tenga un convenio para tramitar problemas con usuarios o compradores “habla bien de esa empresa”.
De hecho, si hoy son 400 las empresas que ya tienen convenios de buenas prácticas de consumo y están adheridas al sistema de arbitraje, el hecho de que este título “venda bien”, hace prever a los responsables municipales un incremento de hasta mil empresas en año y medio.