Alemania: destino laboral para los jóvenes sobradamente preparados
Alemania: destino laboral para los jóvenes sobradamente preparados
Con 42 años, José Antonio Sánchez Cerezo, almeriense e ingeniero técnico industrial hace las maletas y se va para Alemania. Casado desde hace cinco años con Yarleydis Morillo Cárdenas, colombiana de 29 años, quiere encontrar en Alemania lo que aquí se le niega; un trabajo. Si su decisión era firme hace unas semanas, a día de hoy tiene fecha de partida: el 15 de marzo.
Su caso no es único. Antonio y Jorge, de 45 y 32 años, respectivamente, también son ingenieros y también están dispuestos a tentar la suerte en Alemania. La Asociación de Almerienses Retornados de Almería (Asaler) ha abierto hace apenas dos semanas una bolsa de trabajo dirigida a casar las ofertas laborales alemanas con la demanda almeriense.
200 consultas en quince días
Hoy, están desbordados. La respuesta ha sido apabullante, reconoce Miguel Ángel Ramos Martínez, que en apenas 15 días ha dado respuesta a 200 consultas, muchas de ellas de almerienses que se han acercado a la sede de Asaler, otras telefónicas y algunas más, vía mail. De hecho, la propuesta de la entidad ha traspasado fronteras y ya no sólo son almerienses los que buscan el apoyo de la asociación, sino que Asaler recibe llamadas de otras Comunidades Autónomas.
El origen de esta bolsa gratuita está en los contactos que Asaler mantiene con diferentes organismos que atienden a españoles ya en Alemania. Cuando necesitan determinados perfiles para ocupar algún puesto de trabajo se ponen en contacto y de un tiempo a esta parte, el perfil demandado por las empresas alemanas, bien podría cubrirse con la cualificación de trabajadores almerienses.
Así lo pensaron en Asaler. Se pusieron manos a la obra y hoy no dan crédito a la cantidad de currículum que les han llegado. Son más de setenta y algunos son “verdaderamente impresionantes”. Hay almerienses muy cualificados, con alto nivel en idiomas, incluso en alemán, que bien pueden encajar en la oferta laboral.
Asaler hace de intermediaria y también facilita determinadas gestiones previas. “Ayudamos a homologar títulos, exportamos la prestación de desempleo a Alemania, hacemos un seguimiento y también preparamos su retorno”, dice Ramos. Licenciado en Ciencias del Trabajo y bilingüe, vivió y estudió en Alemania. Actualmente, este almeriense de 34 años ayuda a otros a encontrar un puesto laboral en el país bávaro.
Saber alemán ayuda mucho
Saber alemán ayuda, y mucho, dice Ramos. Aún así, algunos no temen al idioma o, al menos, no quieren que sea un impedimento para intentarlo. Es el caso de José Antonio Sánchez y de Yarleydis Morillo que se han dado seis meses de plazo para intentarlo y se van a Stuttgart, una zona muy industrial en la que confían que sus estudios de ingeniería y su experiencia les valga un empleo. “Si la cosa no funciona, regresaremos en seis meses. Si todo va bien, no tenemos fecha de regreso”, dice Sánchez que, reconoce, que sin hijos y sin hipoteca, van “ligeros de equipaje” a la hora de intentarlo.