Arqueólogos excavan en ‘Mojácar la Vieja’ para desentrañar su historia
Desde ayer y hasta final de mes, más de medio centenar de personas trabajan en el cerro

Excavación ayer por la mañana en el cerro de Mojácar la Vieja.
¿Qué restos se esconden bajo la tierra en el yacimiento de Mojácar la Vieja? ¿Restos del castillo, trozos de muralla, viviendas? Quizás muy pronto estos interrogantes tengan respuesta. Esa es, al menos, la intención de un grupo de más de medio centenar de arqueólogos e historiadores que comenzaron ayer a excavar en el cerro, con la dirección del doctor José María Martín Civantos y los miembros del laboratorio de Arqueología Biocultural MEMOLab de la Universidad de Granada.
Desde el siglo VIII
El yacimiento ahora conocido como Mojácar la Vieja está ubicado en un cerro de laderas muy inclinadas, que le da un aspecto piramidal que domina la vega del río Aguas, perfectamente reconocible desde el mirador de la Plaza Nueva. Era el antiguo asentamiento de Mojácar, precedente de la localidad actual.
“Es un yacimiento muy interesante, porque por lo que se aprecia en superficie, hubo en él una ocupación desde el siglo VIII, cuando se produce la ocupación musulmana, hasta final de la época almohade o principios de época nazarí en el siglo XIII”, explica el director de la excavación.
El objetivo de este proyecto, en el que participa la Fundación Valparaíso y la Concejalía de Turismo, es encontrar parte de ese asentamiento. “Se quiere aportar información sobre la formación de Mojácar, de la comarca del Levante en el periodo andalusí, de cómo se produjo la instalación y poblamiento en la zona” explica.
‘Reconstruir’ la historia
De la época andalusí existe muy poca documentación escrita, salvo alguna mención suelta al municipio. No es hasta la conquista castellana es cuando empieza a haber documentos. Por ello, en este caso como en la mayoría de este tipo, la arqueología es la única fuente de información para saber cómo fue esta sociedad medieval. “En apariencia, para la mayoría de la gente que visita el yacimiento, lo más visible es un gran aljibe en la parte superior, bastante espectacular. Pero si con el ojo entrenado se pueden ver innumerables estructuras, tanto de la parte defensiva del castillo como construcciones domésticas (hay muchos muros colgados en la ladera que, en principio, se corresponden con casas o talleres y zona de almacenamiento)”, cuenta José María Martín.
Un estudio previo ha constatado que hay algunas estructuras enterradas muy bien conservadas. “Esto lo hace muy atractivo, no solo para la investigación, sino pensando también en que sea un lugar útil, primero para los ciudadanos de Mojácar y visitantes”. A parte de restos de construcciones, hay cerámica y se espera hallar objetos de la vida cotidiana o de defensa “con los que después poder hacer una interpretación de para qué servía cada espacio, cómo evolucionaron, quién los usó”, cuenta el experto.
Los restos de huesos de animales o de semillas también hablan del pasado del lugar. De cómo se gestionaba el ganado, si había caza, o de la agricultura de la época.
El concejal de Turismo, Emmanuel Agüero, ha explicado que la idea de poner en valor el cerro surgió hace tres años. “Quisimos vincular el turismo a la cultura. La cultura es un valor importante para todo municipio. Este proyecto no acaba el día 28, sino que por su grandeza tiene que continuar y existe voluntad de que sea así el año que viene”.
Una excavación abierta al público
Una de las partes más importantes del proyecto de Mojácar la Vieja es la
participación de la ciudadanía
. La intención es que la gente conozca su patrimonio histórico y que sirva como motor de desarrollo cultural, social, económico. “El yacimiento está abierto desde el primer momento al público para que vean la excavación, cómo trabajamos”, explica el director de la excavación. Para Martín es muy importante que la gente participe, no solo de forma pasiva, asistiendo a charlas y visitas.
“Hemos hecho todo un programa de actividades, con
visitas guiadas en español e inglés los domingos
y actividades participativas que la gente puede ayudarnos a excavar, hacer la vereda para que sea más accesible, lavar los materiales que aparezcan, inventariarlos”. Además, se ha convocado un concurso de fotografías y la elaboración de mapas sobre el patrimonio de Mojácar.