Mil alumnos de Primaria y Secundaria utilizan en clase el libro digital
Mil alumnos de Primaria y Secundaria utilizan en clase el libro digital
Un total de 17 centros educativos públicos de la provincia de Almería han optado de forma voluntaria por la utilización de libros digitales en las aulas de tercer ciclo de Educación Primaria y 1º de ESO, en el marco del desarrollo del programa Escuela TIC 2.0 puesto en marcha en 2009 por la Junta de Andalucía y el Ministerio de Educación.
Un total de 1.070 alumnos almerienses han comenzado a utilizar libros digitales en las aulas este año, después de que la fase de experimentación con soportes en formato electrónico comenzara el curso pasado. Los libros de texto comienzan de este modo a adaptarse a las nuevas formas de acceso al conocimiento, en cuyo nuevo ámbito resulta esencial para el alumno desarrollar las competencias necesarias para manejar un mayor volumen de información, presentada además en diferentes formatos.
Asignaturas que se imparten
Ciencias Naturales y aprendizaje de idiomas son las materias por las que más se decantan los equipos educativos de los centros a la hora de implantar el libro digital. También hay proyectos en marcha en los centros educativos almerienses para impartir con este soporte las asignaturas de Música, Lengua Castellana y Literatura, Educación Plástica, Ciencias Sociales, Tecnología y Matemáticas.
Las ediciones electrónicas, cuyos aspectos legales para su implantación se recogen en un Decreto aprobado por el Consejo de Gobierno andaluz el pasado mes de julio, no deben contener elementos que precisen de licencias de terceros para su uso o acceso a los contenidos. La implantación de contenidos didácticos digitales se puede realizar siguiendo tres modelos. En el sistema ‘On-line’, el centro selecciona los libros de texto que quedan alojados en los servidores internos para su consulta y uso directo desde los ordenadores del centro, si bien deben contener material de apoyo en soporte físico o material descargable en un ordenador personal que facilite al alumnado el desarrollo de actividades sin conexión a la red.
Por su parte, en ‘Off-line’ los contenidos digitales son distribuidos en soporte físico, de modo que no es imprescindible la conexión inalámbrica a Internet para acceder a ellos. Asimismo, los centros pueden elaborar sus propios materiales didácticos en soporte impreso, audiovisual o digital. Además, deberán adaptarse al ‘software’ y equipamiento de los centros educativos y, en el caso de que se trate de material distribuido a través de Internet, tener contenido de apoyo en soporte físico o descargable en el ordenador personal del alumno. Al igual de con el libro impreso, la inscripción tiene una vigencia de cuatro años, periodo en el que los libros no pueden ser modificados.