Miguel Cazorla y Frunet reclaman 4,9 millones a Hamburgo por el E.coli
Miguel Cazorla y Frunet reclaman 4,9 millones a Hamburgo por el E.coli
La empresa hortofrutícola malagueña Frunet -a quien el productor almeriense Miguel Cazorla sirvió los pepinos falsamente acusados del brote mortal de E-coli- ha presentado demanda en un tribunal alemán contra la ciudad-estado de Hamburgo en la que le reclama una indemnización de 2,3 millones de euros por daños y perjuicios. Según el diario alemán Die Welt, la compañía de la Costa del Sol ha presentado su reclamación por daños y perjuicios fundamentada en las declaraciones acusatorias de la responsable de Sanidad del Gobierno regional de Hamburgo, Cornelia Prüfer-Storcks, quien inicialmente apuntó a un cargamento de esta firma procedente de Almería como foco del brote infeccioso que costó la vida a un considerable número de consumidores germanos. Como responsable subsidiario, en el contenido de la demanda aparece el propio Gobierno de la República Federal de Alemania. A la demanda de Frunet, en breves fechas se unirá la de la propia empresa de agricultura ecológica de Miguel Cazorla, Natur Life, cuya reclamación ante los tribunales asciende a 2,6 millones, según confirmó ayer el propio damnificado almeriense. Cazorla considera que “se ha hecho un daño irreparable a mi empresa que son constitutivas incluso de delito penal”. Añade Cazorla que “la prueba de la gravedad de las acusaciones vertidas por la responsable alemana es que las autoridades judiciales de la ciudad y de la región han derivado el caso al alto tribunal de la República. Cazorla recuerda que “el daño recibido desde el pasado mes de mayo ha sido tremento, a mí me han pagado como indemnización 200.000 euros, me han pagado el tomate cherry a 33 céntimos cuando me estaban pagando una semana antes de la falsa acusación a 85 céntimos, no se ha tenido en cuenta en estos pagos el valor del producto en ecológico”. La consejera de sanidad de Hamburgo atribuyó el foco de infección a una partida de pepinos almerienses, aunque según Cazorla, “lo hizo sin tener en cuanta aún unos resultados de laboratorio contrastados y fiables”. Tras semanas de incertidumbre, se estableció que la causa eran brotes de soja procedentes de una explotación de Baja Sajonia que a su vez habían sido importados de Egipto. Según el rotativo alemán las autoridades hamburguesas no temen graves consecuencias de la demanda española.