La consejera explica que la distribución aprieta hasta asfixiar al agricultor
La consejera explica que la distribución aprieta hasta asfixiar al agricultor
La consejera andaluza de Agricultura, Clara Aguilera, participó ayer con una conferencia bajo el título "Mejora de la competitividad en una agricultura de excelencia" en la presentación del Anuario de Agricultura de este periódico, que hace un repaso exhaustivo a los principales hitos del campo almeriense durante la pasada campaña y plantea los retos pendientes de la horticultura provincial.
Clara Aguilera felicitó a LA VOZ por esta publicación, antes de iniciar una amplia exposición sobre lo que hay que corregir en el modelo Almería para hacerlo competitivo en el futuro inmediato y sobre lo que hay que combatir para hacer posible la continuidad de este modelo agrícola. “Se trata de diseñar el futuro de los próximos 20 años”, expresó.
Aguilera arrancó su intervención recordando lo ocurrido la primavera pasada en torno a la crisis de la bacteria ‘E.Coli’, provocada por Alemania, y deseando una situación muy distinta en los próximos meses. “Ojalá mayo de 2012 sea el de la revolución de nuestra agricultura, y así se pueda poner de manifiesto lo bien que se trabaja en esta tierra”, dijo.
La titular del departamento de Agricultura y Pesca de la Junta repasó la complicada situación de los distintos sectores económicos almerienses, como mármol o turismo, para concluir que ante la actual crisis “solo la agricultura mantiene su nivel”. De este modo, enfatizó la apuesta de la Administración por este sector estratégico y motor de la economía provincial.
Salir fortalecidos de la crisis, claves
La ponencia de la consejera estuvo basada en una serie de claves para poder corregir errores del ‘modelo Almería’, muchos de ellos estructurales, y así “salir fortalecidos de la crisis”.
“No hay que mirar al clima como solución a nuestros problemas porque eso es síntoma de falta de competitividad”, refiriéndose a los bajos precios a los que cotizan las hortalizas almerienses, que cambian cuando llega el ‘general’ invierno.
“Ahora hay una gran incertidumbre y angustia, unido al temor a los terceros países; pero no hay que resignarse, hay que tomar una serie de medidas, corregir los errores y combatir”, aseveró.
Antes de enumerar esas medidas a implementar, Aguilera dio algunos datos del anterior ejercicio. “Durante la última campaña ha habido una pequeña reducción de la superficie del 3,9%, por tanto, la superficie se mantiene estable pero a la baja; un aumento de la producción del 4,2%; una disminución del valor de esa producción del 4%; y una bajada del 7,9% de los precios medios al agricultor”, describió, “y sin embargo las exportaciones crecen el 4,4%, por ejemplo, el 9% a Alemania, además de Francia, Holanda y Reino Unido”.
Enfatizó también que en España se ha producido una caída del consumo en los hogares “y sobre todo en el canal horeca”. Optimizar los costes de producción
Clara Aguilera abogó por la imperiosa necesidad de “optimizar los costes de producción”. En lo ya logrado aplaudió los avances conseguidos en la modernización de regadíos, pero dibujó otras lagunas que redundan en los costos sobreelevados que sufre el sector hoy día. “Se pueden dar pasos hacia la concentración de las compras de insumos; hay todavía mucho camino por recorrer en la logística; también hay que elevar la productividad de los invernaderos, de ahí la apuesta de la Junta por los invernaderos de excelencia; no hay que renunciar jamás a los estándares de calidad que hemos alcanzado, la calidad nunca puede ser puesta en cuestión como objetivo; y hay que seguir trabajando en seguridad alimentaria porque estamos bajo sospecha permanentemente y tenemos que contestar unidos porque el daño es global, cuando se produce”, describió.
En su análisis, una radiografía detallada y profunda del actual contexto, la máxima responsable aludió a numerosos factores que condicionan la situación por la que atraviesa el sector hortofruticultura. Así, apuntilló - refiriéndose a la actual crisis de precios que están sufriendo este otoño