“Ganar con un jugador vomitando en el autobús, otro recién operado y tirando dos veces fue épico"
Fran Benavente, histórico entrenador de la AD Huércal, habla de su vida: “No pude venir al entierro de mi padre”
Si hay un entrenador querido y admirado en Huércal ese es Fran Benavente. Toda una vida dedicada al fútbol y a los colores verde y blanco, aunque empezó en el Poli Almería y llegó a dirigir a Comarca de Níjar y Escuela EDA. Reconoce que a veces termina “quemado” las temporadas, pero pronto vuelve el “gusanillo del banquillo”. Aún le queda cuerda para rato: “Mi hija me pregunta qué voy a hacer cuando deje el Huércal”. Muy agradecido al histórico Pepe Hidalgo: “Perdí a mi padre cuando tenía 16 años. Yo estaba en la Mili y no pude venir a su entierro. A Pepe lo quiero como a un padre”.

Fran Benavente lleva el escudo del Huércal en el corazón. Es el club de sus amores.
El partido que nunca olvidará fue en Mancha Real
Entre las mil y una anécdotas que tiene del fútbol, Fran se queda con una victoria de la AD Huércal a Tercera División, en 2012: “Nos presentamos en el campo del Mancha Real, que iba invicto, con una plaga de bajas enorme. Por el camino, Rubén empezó a vomitar y no pudo entrar en convocatoria. Se quedó tumbado el pobre en los asientos de atrás del autobús. Barri, que acababa de operarse de la rodilla y no podía ni correr, se vistió de corto. Tiramos dos veces y ganamos 1-2”.