Gabriele, la joven de Aguadulce que con 16 años reina en el kárate andaluz
La joven integrante del Nakama Karate de Aguadulce, se proclamó campeona andaluza de kumite y afronta este sábado la preselección para el Campeonato de España

Gabriele Karnaciuk, campeona de Kárate en Andalucía.
Hay sueños que empiezan muy pronto y otros que, después de quedarse aparcados durante unos años, vuelven con más fuerza que nunca. La historia de Gabriele Karnaciuk tiene un poco de las dos cosas. Con solo seis años comenzó a practicar kárate en Lituania, su país de origen, y apenas un par de años después ya sabía lo que era subir a lo más alto de un podio. Ahora, con 16 años y viviendo en Aguadulce, acaba de convertirse en campeona de Andalucía y mira con ilusión hacia un nuevo reto: ganarse un puesto en la selección andaluza y poder disputar el Campeonato de España.
Gabriele se proclamó el pasado fin de semana campeona de Andalucía en la categoría junior +66 kilos, en la modalidad de kumite, durante el Campeonato de Andalucía Cadete-Junior-Sub21 celebrado en San Fernando (Cádiz). Un oro que además contribuyó al excelente campeonato realizado por la delegación almeriense, que terminó segunda en el medallero, únicamente por detrás de Málaga. El Nakama Karate, con sede en Aguadulce, aportó una de esas medallas de oro en una competición donde cada metal cuesta muchísimo.
El kárate llegó a su vida con solo seis años
Para entender lo que significa este campeonato para Gabriele hay que viajar unos años atrás. Empezó a hacer kárate cuando tenía seis años, todavía en Lituania, y pronto empezó a destacar. "Fui campeona varias veces de mi país", recuerda. Con siete u ocho años ya había conseguido ganar diferentes competiciones y, aunque ella misma reconoce que el nivel de aquellos campeonatos era diferente al de Andalucía, lo cierto es que ya demostraba que tenía algo especial sobre el tatami.
A los ocho años llegó a España y el kárate quedó aparcado durante un tiempo. Gabriele y su padre buscaron un club en el que continuar, pero no encontraron uno que encajara y finalmente dejaron de buscar. El deporte que había formado parte de su infancia tuvo que esperar. Hasta que, varios años después, volvió a aparecer una oportunidad.

Gabriele Karnaciuk, campeona de Kárate en Andalucía.
Fue durante segundo de ESO, cuando tenía alrededor de 13 años, cuando decidió darle una nueva oportunidad al kárate después de conocer la existencia del Nakama Karate. "Había escuchado que había un club y dije: pues lo voy a intentar", cuenta. Probó una clase y la conexión fue inmediata. Encontró un equipo en el que sentirse cómoda y, especialmente, a un entrenador que supo aprovechar la base que ya tenía de sus años en Lituania.
"Álvaro es muy atento, muy bueno, y se ve que de verdad lo da todo por los alumnos", explica Gabriele sobre su entrenador. Aunque tuvo que volver a empezar desde el cinturón blanco al regresar a España, su progresión fue muy rápida. En Lituania ya había llegado hasta cinturón naranja y tenía una base técnica que le permitió avanzar a gran velocidad. "Me fui examinando súper rápido porque tenía mucho nivel, ya tenía una base y aprendía rápido. Además, me gustaba y me dedicaba todo mi tiempo a eso", relata.
"Para mí, el deporte lo es todo"
Desde entonces, el kárate ha ido ocupando cada vez más espacio en su vida. "Para mí, el deporte lo es todo", afirma. Y no es una frase vacía. Gabriele compagina sus estudios con los entrenamientos y también con el trabajo físico necesario para seguir compitiendo al máximo nivel.
Una lesión en las rodillas le ha obligado, además, a fortalecer especialmente las piernas para evitar nuevos problemas. Normalmente entrena kárate tres veces por semana, aunque sabe que el esfuerzo tendrá que aumentar si consigue el objetivo que ahora mismo tiene entre ceja y ceja.
Este sábado viajará a Málaga para participar en la preselección andaluza, una cita decisiva para saber si puede formar parte del equipo que dispute el Campeonato de España. "Si me llegan a seleccionar para ir al Campeonato de España, tendría que salir a correr cuatro o cinco veces a la semana. No sé cómo voy a hacer todo esto, pero si hay que hacerlo, lo haré, obviamente", asegura.
Una campeona que no quiere ponerse límites
Gabriele sabe perfectamente que para alcanzar ese nivel tendrá que dedicar muchas horas al kárate, asumir sacrificios y mantener una disciplina que ya forma parte de su manera de entender el deporte. No obstante, tampoco quiere renunciar a todo lo demás.
"Ahora mismo el kárate lo es todo, pero lo que será dentro de unos años no lo sé", explica. Le gustaría seguir haciendo deporte, ya sea kárate u otra disciplina, aunque reconoce que después de tantos años el kárate ya forma parte de su vida.
Esa disciplina también la aplica fuera del tatami. Gabriele tiene claro que el deporte y los estudios deben ir de la mano y asegura que desde pequeña sus padres le inculcaron la importancia de esforzarse al máximo. "De pequeña mis padres siempre me obligaban a estudiar y a hacer las cosas lo mejor posible. Ahora ya lo tengo interiorizado y no hace falta que me digan nada. Me sale solo", cuenta.
El próximo reto está en Málaga
Con el oro de Andalucía recién colgado al cuello, Gabriele Karnaciuk afronta ahora una de las semanas más ilusionantes de su todavía joven trayectoria deportiva. La campeona de Andalucía de kárate quiere demostrar que su victoria en San Fernando no fue casualidad y que puede competir con las mejores de Andalucía.
Este sábado tendrá una nueva oportunidad de demostrarlo en Málaga. Después vendrá el Campeonato de España, si consigue la selección. Y más adelante, quién sabe.
Porque aquella niña que comenzó a practicar kárate con seis años en Lituania, que tuvo que dejarlo al llegar a España y que años después volvió a ponerse el kimono, ya tiene un nuevo sueño entre manos. Y, a sus 16 años, no parece dispuesta a ponerse límites.