Guarderías almerienses, familias y Junta afrontan una semana convulsa con tres paros y servicios mínimos
Los paros, convocados para los días 4, 7 y 11 de mayo, ponen en el foco la financiación del primer ciclo de Infantil y la viabilidad de los centros en plena recta final del curso

Trabajadores y propietarios de escuelas infantiles en una manifestación.
Las escuelas infantiles almerienses, las familias con hijos de hasta tres años y la Administración educativa encaran la primera semana de mayo como una de las más convulsas de los últimos años, además en plena campaña electoral ante las elecciones autonómicas del día 17.
Los trabajadores del sector están convocados a tres jornadas de huelga los días 4, 7 y 11 de mayo, lo que convierte al primer ciclo de Educación Infantil (0‑3 años) en un nuevo foco de tensión para la Junta de Andalucía.
El conflicto se produce en un contexto de reivindicaciones crecientes por la financiación del sistema, la precariedad laboral del sector y la presión de miles de familias que podrían ver alterada su conciliación en la recta final del curso. Sindicatos como FSIE, CGT y CCOO acusan a la Administración de mantener congelado desde 2020 un modelo económico que, a su juicio, amenaza la viabilidad de los centros y el mantenimiento del empleo, mientras aumenta el temor a cierres y a una semana especialmente complicada para padres, trabajadoras y Gobierno andaluz.
No se trata, además, de una huelga convencional, ya que buena parte del empresariado del sector respalda las reivindicaciones sindicales. Muchos propietarios de guarderías, en su mayoría autónomos, trabajan también en los centros desempeñando distintas funciones, aunque no pueden sumarse al paro en su condición de patronal.
Dos convocatorias
Las protestas tienen dos convocatorias diferenciadas. Por un lado, las huelgas del 4 y el 11 de mayo, impulsadas por FSIE, afectan principalmente a escuelas infantiles adheridas al programa de ayudas de la Junta. El objetivo central es denunciar la insuficiencia de la financiación del primer ciclo de Educación Infantil y reclamar una subida del precio por plaza, fijado desde 2020 en 240 euros, de al menos un 30%. Los centros advierten de que, si no se adoptan medidas urgentes, podrían producirse cierres y pérdidas de empleo, e incluso amenazan con no iniciar el próximo curso si no se aprueban las subidas reclamadas.
Por otro lado, la huelga del 7 de mayo ha sido convocada por CCOO y CGT, con el apoyo de la Plataforma Andaluza de Escuelas Infantiles. En este caso, las demandas se dirigen al Ministerio de Educación e incluyen la integración del tramo de 0 a 3 años como etapa educativa de pleno derecho, la bajada de ratios y la creación de una red pública, gratuita, universal y de calidad, con gestión cien por cien pública.
Las guarderías almerienses no cerrarán
Pequealmería
La Junta se resiste, aún en precampaña, a garantizar la subida del precio de las plazas en las guarderías
Miguel Cabrera
Propietarios y organizaciones del sector en Almería señalan que las huelgas, especialmente las del 4 y el 11 de mayo, contarán previsiblemente con un amplio respaldo de las plantillas. Por este motivo, muchos centros ya han comenzado a informar a las familias mediante cartas en las que explican que, aunque no cerrarán sus puertas, el paro sí afectará al funcionamiento habitual y puede ocasionar molestias.
En estos comunicados, las guarderías piden disculpas y agradecen la comprensión, subrayando que la protesta busca garantizar el futuro del sector y la calidad de la atención educativa.
Servicios mínimos
La Junta de Andalucía ha fijado servicios mínimos al considerar que el primer ciclo de Educación Infantil constituye un servicio público esencial y que una paralización total podría dejar desatendidos a menores de entre 0 y 3 años, un colectivo especialmente vulnerable. El objetivo, según la disposición publicada en el BOJA, es garantizar una atención básica sin vaciar de contenido el derecho de huelga.
Los servicios mínimos obligan a que en todos los centros esté presente la persona que ejerce la dirección y un número de técnicos en función del alumnado: uno en centros de hasta 35 menores, dos hasta 70, tres hasta 100 y cuatro en aquellos con más de 100.
La Administración, con participación del comité de huelga, será la encargada de designar al personal y organizar el trabajo durante los días de paro.