Lo prioritario es no decir la verdad
`Quien establece una sandez como parte de su discurso está insultado a quien recibe el mensaje`
Lo inmediato acarrea una carga de precipitación y urgencia que, en ocasiones, puede nublar el juicio a la hora de escribir sobre ello. Es recomendable que el columnista se fije también en aquello que le parezca singular o llamativo aunque no suponga necesariamente una novedad. Así que disculparán que hoy les hable de algo bien conocido por todos. A nadie escapa que la Junta de Andalucía maltrata a los almerienses desde el desprecio que supone elevar la burla al nivel de la grosería intelectual. No es algo nuevo, aunque tampoco es infrecuente. Anteayer mismo, la nueva delegada del Gobierno de la Junta en Almería, Gracia Fernández, volvió a insistir en ese embuste confitado en el obrador de ocurrencias sevillanas que consiste en hacer creer a los almerienses que una obra abandonada y sin presupuesto pueda ser considerada como “prioritaria”. Y así, con un tremendo cuajo escénico, la delegada y sus panículos mediáticos insistieron con aplomo en la guasa sobre el hospital materno infantil asegurando que el asunto sigue siendo prioritario para ellas y ellos y que, aunque el presupuesto para este año es de cero euros, lo mismo pillan una subvención el año que viene y pueden poner la segunda piedra. Y además, creen que si lo dicen muy despacito y con la carita muy seria la gente se queda conforme. Desde luego, se hace difícil encontrar un ejemplo equivalente de desprecio a la inteligencia de los almerienses, porque quien establece una sandez como parte de su discurso oficial está insultando a los receptores de dicho mensaje. Pero esto de las prioridades suspendidas de modo indefinido no es lo peor. Lo realmente inquietante es que, a estas alturas, todavía nadie de la Junta de Andalucía ha sido capaz de explicar dónde fue a parar el dinero de unas obras que fueron presupuestadas, licitadas, adjudicadas, inauguradas y abandonadas. ¿Acaso no es prioritario aclarar es