Paisaje después de la batalla
`Dentro de unos meses volverá la primavera. Y se llenarán de trinos los árboles del parque`
Los Reyes Magos de Oriente se vuelven a su tierra después de haber dejado felices a los niños con en su castillo encantado. Para nosotros los mayores la sensación de vivir es bien distinta. Detrás de los camellos va quedando un paisaje desolado, un mundo casi infinito de de materia muerta donde solo muy a lo lejos se adivina la posibilidad de alguna palmerilla escuálida anuncio prematuro del oasis. Veamos: Los coreanos prueban la bomba de hidrógeno con su terremoto y todo. El mundo de los derechos humanos se estremece. La derecha europea no tiene lo que hay que tener para arreglar de un trazo lo de los refugiados huídos de la guerra. Vergüenza . Las trágicas fotos de los niños ahogados nos amarga hasta el roncón de Reyes. Por Alemania, la bien organizada, acosan salvajemente a las mujeres como si estuviéramos todavía en las primeras edades geológicas. Por aquí por nuestros lares las cosas no van mejor. Las matemáticas “ diabólicas” han dejado al país sin gobierno. NI siquiera la izquierda consigue entenderse con la izquierda para echar al PP de la Moncloa. Claro que los conservadores tampoco se bajan del burro. Para estos Podemos sería la ingobernalidad institucional, la pérdida de la unidad de España, el auge del terrorismo y el cierre paradisíaco de los mercados. Casi nada. El PSOE se suicida por todos los lados. Asi que nos quedamos con la cuesta de enero, las rebajas, el uno por ciento de incremento para el sueldo mínimo y la más que probable repetición de las elecciones. Además, este año es el año de la alta corrupción ante el juez. Están señalados los juicios de Nóos, de Gürtel, Rato, Díaz Ferrán,, Bárcenas , los Puyol y demás compañeros mártires del dinero que presuntamente pierde el rastro decente. Y ustedes acaso digan: ¿ Es que no hay nada bueno que reseñar. ¿Todo es tan negro como dicen algunos desaprensivos? No, qué va. Aún quedan realidades consoladoras. Por ejemplo, los pájaros. Dentro de unos meses volverá la primavera. Y se llenarán de trinos los árboles del parque.Volverán los poetas a cantar la buena nueva. Se presentarán nuevos libros invitando a vivir pese a todo. Alguno político se irá a casa alegando que tiene derecho a vivir, pero en el cambio vendrán otros con más ímpetu dispuestos a transformar el mundo. La vida sigue. Nunca faltará tampoco ese escritor amante del pasado que nos recuerde lo que `pudimos ser si no hubiera sido por el miope egoísmo de unos cuantos.