Otro dinosaurio
“Cuando salen tantos ejemplares únicos en un partido es porque el ecosistema natural se presta a ello”
En mi personal colección de dinosaurios políticos no se me podía escapar una nueva pieza. Estoy hablando del alcalde del PP del municipio conquense de Villares del Saz, don José Luis Valladolid. Llamar a una socialista tachándola de puta y a sus compañeros de lamepollas ya denota el vocabulario selecto de burdel barato que emplea este político. Probablemente se quedó atrasado en el devenir de la historia al margen del espacio y del tiempo. De ahí que suscite el interés museográfico de pequeños y grandes. La autoridad cultural competente debería organizar excursiones para ir a ver este espléndido fósil del pasado prehistórico. No en vano vivimos una buena coyuntura mediática para los dinosaurios después de que el cine los haya puesto de moda. Yo pienso que cuando salen tantos ejemplares únicos en un mismo partido, es porque el ecosistema natural se presta a ello. ¡Vaya, vaya con el señor Valladolid! Le honra haber pedido perdón después de soltar la chorrada excrementicia pero ahora dice que no se va porque entonces se le marchan todos los concejales. Tampoco se perdería demasiado. El propio partido del alcalde no puede tolerar esta “infracción” y ha tenido que reunirse urgentemente la Comisión de Derechos y Garantías de los populares para deliberar qué hacen con esta joya del Jurásico. Imaginen lo que hubiera dicho Esperanza Aguirre si el alcalde, por un casual, fuera socialista. Apoyándose en su buena educación aristocrática hubiera despotricado contra la greña jacobina. “Se les ve la pezuña del totalitarismo de cueva” hubiera dicho la inefable señora del PP. Pero esta vez ya no es solo el PSOE ni Podemos quienes piden el cese, sino la misma presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, quizá avergonzada de ver que la carcundia innata de su partido no es una simple metáfora. Al parece la mujer insultada, por Valladolid es Cristina Mestre la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid. Qué mal les ha sentado perder el sillón. Esto recuerda los prolegómenos de la Guerra Civil.