Estamos en Almería ante una disputa de jueces contra jueces
Da la impresión (o lo parece) de que estamos ante una pelea entre dos pesos pesaos de la “justicia” almeriense. Si de ella, la pelea, sale beneficiada la propia “justicia” y los ciudadanos, miel sobre hojuelas. Doña Lourdes Molina manifiesta públicamente que “no es de recibo los cinco años”, todo un lustro, que lleva el Caso Poniente tramitándose. Real como la visa misma. Don Luis Columna defiende el “buen trabajo” del “juzgado” en el mismo caso. Para los que no conocemos las interioridades de la justicia en Almería, don Luis nos está proponiendo un acto de fe. Creernos lo que él nos dice. Y nos lo creemos, pero faltan las obras. Es lo que esperamos desde hace cinco años. De “justicia” es reconocer que doña Lourdes no puso en tela de “juicio” la labor desarrollada por el “juzgado” encargado del caso. Habló de que no es de recibo que se lleven cinco años, cinco, con este caso abierto. Y más razón que un santo, perdón, una santa, tiene la señora. Don Luis defiende el buen trabajo de un “juzgado”. Que sus compañeros han trabajado bien. Estupendo. Vale. Perfecto. Muy bien. Son unos fenómenos. Nadie lo duda. Pero eso no quita que llevemos 5 años esperando. ¿O es que no es verdad lo de los 5 años? No creo que se lo inventara la señora Molina.
Suena a broma macabra que se reconozca que el trabajador contratado para digitalizar el sumario lleve dos meses de baja por enfermedad y no se haya producido la contratación de un sustituto. Cierto es que don Luis y doña Lourdes no tienen culpa de esta situación. No son ellos los encargados de la contratación del personal, para eso están, están, están…. ¡¡¡los políticos!!! Ya hemos llegado al pilón de los desastres, ya estamos ante el abrevadero donde se sacian las ilusiones y esperanzas de la gente. Frente a ellos (los políticos) nada podemos hacer. Si no pueden las cabezas más importantes de la judicatura almeriense, ya me dirá los silenciosos y pacíficos ciudadanos. Nosotros les votamos esperando que algún día nos llenen el abrevadero con algo de honradez, ética, seguridad. Trabajo no les pedimos, para qué, se lo tienen que repartir entre ellos que necesitan dos o tres para mantener familias, novias, viajes, abogaos y papelinas.
Es importante que la justicia nos hable de sus cuitas. La sentimos más cercana. La entendemos mejor.