Manolo Solo, el hombre tranquilo que dejó en Almería una de las películas del siglo
El actor ha fallecido este jueves a la edad de 62 años

Manolo Solo, en un fotograma de 'Cerrar los ojos' (2023).
"Manolo ha hecho una prueba impresionante", le confesó Víctor Erice a José Coronado tras la audición de Manolo Solo para Cerrar los ojos. El director, célebre por su parquedad a la hora de repartir elogios, decidió confiar en él para protagonizar su regreso al largometraje después de tres décadas de silencio. Lo hizo, además, cuando el propio actor estaba convencido de que no conseguiría el papel. "Me llamaron para hacer una prueba y solo pregunté: '¿Cuándo y dónde?'. Pero, de camino, vomité en un árbol de lo nervioso que estaba. Víctor me hizo las réplicas y me impuso mucho. Salí pensando que había fallado", recordaba durante la promoción de la película. Ninguno de los dos podía imaginar entonces que aquel encuentro acabaría dando forma a una de las películas del siglo.
Aquella fue también una de las últimas visitas de Manolo Solo a Almería. Erice eligió algunos enclaves de la provincia para llevar a cabo el rodaje de su testamento cinematográfico, una historia que habla de la suya propia, del paso del tiempo y la identidad frente a la memoria, donde nos recuerda que solo hay que cerrar los ojos para evocar lo que habita dentro de nosotros y que reivindica la importancia del cine como catalizador de emociones.
Precisamente en el cine encontrará ahora Manolo Solo el mejor refugio para su memoria. Su legado queda sostenido por una filmografía de más de un centenar de trabajos que lo convirtió, con el paso de los años, en uno de los actores más respetados de su generación. El reconocimiento llegó más tarde de lo que merecía, pero cuando lo hizo ya era imposible discutir el talento de un intérprete capaz de llenar la pantalla desde la contención.
Su carrera está estrechamente ligada con Almería, y es que antes de los cantos de sirena, de que una tarde de ira le brindara el Goya y de que los primeros planos le aguantasen la mirada, la tierra del viento ya había premiado su trabajo.
En el año 2000 fue reconocido por el cortometraje Bailongas en el Festival Nacional Almería Tierra de Cine, padre de FICAL, lo que supuso el primer premio que recibía por una interpretación audiovisual. Más de veinte años después, el propio actor recordaría que aquel galardón, labrado en mármol de Macael, descansaba en un lugar escogido con mimo en su domicilio. Décadas más tarde, trabajos como A la cara (2020), Anatomía de un instante (2025) o la propia Cerrar los ojos (2023) también recibirían reconocimientos con acento almeriense.
Pero su relación con la provincia no se ciñe solo a premios, también le ha puesto rostro: protagonizó el corto Estocolmo (2010) del almeriense Juan Francisco Viruega, acompañó al ejidense Martín Cuenca en La flaqueza del bolchevique (2003) y Caníbal (2013) y encarnó al villano en el salto a la gran pantalla de la obra La Desconocida de Paco Bezerra en 2023.
La última visita —al menos la última oficial— del actor a Almería tuvo lugar en 2024, durante FICAL, con motivo de la presentación de la serie Celeste, de Movistar Plus+. Tras la gala de clausura, el festival reunió a invitados y profesionales en el Teatro Cervantes de la capital.
Allí estaba él: americana, jersey de cuello vuelto y unas gafas que parecían formar parte de su personaje cotidiano. Sujetaba una copa mientras conversaba con un compañero, una mano en el bolsillo, la voz baja, sin aspavientos, sin necesidad de ocupar más espacio del imprescindible. Era, sencillamente, un hombre tranquilo. Como si no hubiese sido nominado cinco veces al Goya. Como si no hubiese protagonizado una de las películas del siglo.