Noventa minuti son molto longo
Artículo de opinión de Almerienses

EUROPA PRESS
Anoche cinco candidatos “debatieron” sobre Andalucía lo que dura un partido de fútbol. Almería solo existió como referencia a la corrupción. Lo de siempre. Como con el eterno Algarrobico. Nos mencionan siempre para mal, para ejemplificar, para darnos palos. Como si no hubiera corrupción a orillas del Guadalquivir o desastres urbanísticos en la costa malagueña. Ignorarnos para lo importante es la verdadera política andaluza.
Se habló mucho de sanidad, sin que nadie nombrara al hospital de la Inmaculada con las mayores listas de espera, nadie explicó por qué en el Levante almeriense se deriva a pacientes a la sanidad privada de Murcia porque nuestra publica no da abasto. Tenemos la peor ratio de médicos por habitante. Y listas de espera que ahogan a nuestros centros de salud y el acceso a los especialistas.
Hablaron de educación sin mencionar que Almería lidera el ranking andaluz de barracones. Hablaron de los problemas del campo sin mencionar nuestro déficit hídrico y el coste energético de la desalación. O de los “misiles” reguladores y acuerdos con terceros que nos vienen impuestos desde Europa.
Todos discutieron cuánto recibe Andalucía del Estado. Y la desigualdad respecto a otras comunidades autónomas. Nadie preguntó cómo se reparte ese dinero, cuánto llega realmente a cada provincia, en concreto a Almería. Esa pregunta es la que nadie quiere responder. Porque la respuesta los condena. A todos.
El PP exhibió solo ladrillos como aval y montones de papeles esparcidos por la mesa y el suelo. El PSOE convirtió los cribados en su único discurso electoral. Vox repitió prioridad nacional tantas veces que dejó de significar algo. Las izquierdas denunciaron al mercado, a los ricos, a los tenedores y a la cubertería completa. Y Almería, mientras tanto, fuera del plano. Cinco partidos, cinco discursos, cero compromisos con nuestra región. Eso es una declaración de intenciones.
Almerienses lleva a estas elecciones una pregunta que ningún partido quiso hacerse anoche: ¿por qué la provincia que tanto aporta al PIB andaluz sigue siendo la última en recibir servicios? La respuesta es clara. Porque ninguno de los que estaban en ese debate nos necesita para gobernar. Tienen papeletas por esta circunscripción, pero sin representantes de los almerienses, sino de partido.
En Almerienses nacimos, existimos y nos presentamos precisamente para cambiar eso. Para que Almería exista.
El debate de anoche demostró que Almería sigue sin aparecer en el mapa político. Solo va a existir cuando alguien necesite de nuestros votos en el parlamento andaluz o español, en Sevilla o Madrid. Para eso estamos aquí. Para que la próxima vez que se debata, el que no se comprometa con Almería y los almerienses, noventa minuti les parezcan molto longo.