En cualquier lugar, menos en Almería
A ojos de la Junta hay una diferencia notable entre Almería y Linares: en Linares hay un alcalde del PSOE
Permítanme el feo gesto de la autocita al rescatar este párrafo, que escribí hace unos meses: “En Sevilla se ponen al borde del soponcio cuando leen o les cuentan que en Almería hay mucha gente que va diciendo ya sin tapujos que la Junta de Andalucía ha acabado convirtiéndose en el principal factor limitante del crecimiento para nuestra capital y provincia. Y como siguen instalados en el pensamiento lisérgico de que dos o tres titulares cariñosos bastarán para sanar la herida, de cuando en cuando mandan a un consejero o a la misma presidenta para vender humo perfumado y lanzar al aire proclamas del tipo “llevo Almería en mi corazón” o milongas por el estilo. Pero ya no cuela. Son muchos años con el mismo estribillo.” Sitúense ahora mentalmente en el escenario de cochambre y ruina del principal edificio civil de la capital almeriense, nuestro histórico Ayuntamiento, que espera desde el año 2005 a que la Junta de Andalucía cumpla con su palabra de rehabilitar el inmueble. ¿Lo tienen? Pues lean ahora esta noticia de ayer mismo: “La Consejería de Fomento y Vivienda invertirá 1,33 millones de euros en la primera fase de rehabilitación del Palacio Municipal de Linares (Jaén) un edificio histórico de corte neoclásico del siglo XIX, sede del Ayuntamiento.” ¿Cómo se les queda el cuerpo? Lo que pasa es que a ojos de la Junta de Andalucía hay una diferencia notable entre Almería y Linares: en Linares hay un alcalde del PSOE. Sectario hasta la náusea, el PSOE sevillano lleva años (ahora con la bien pagada ayuda de IU, de quien depende -por cierto- la consejería de Fomento) postergando y maltratando a Almería en un indisimulable ejercicio de desdén que nos lleva a ver que la Junta sí paga centros de salud materno-infantil en Tetuán (Marruecos) o rehabilita el Ayuntamiento de Linares mientras abandona a la Almería que doña Susana Díaz aseguraba llevar en el corazón.