Azul Arias Cañete
“Lo dijo el propio Arias Cañete comentando su cártel a las elecciones: parezco un pitufo”
Lo ha dicho el propio Arias Cañete, comentando su cartel a las elecciones europeas: parezco un pitufo, una mordacidad que se agradece y que evita reafirmarse en lo evidente.
No sé si el exministro intentaba anticiparse a los humoristas o confesar públicamente su verdadera identidad, para que nadie se ocupara nunca de conocerla, una estrategia audaz que suele funcionar.
Por eso cuando he leído que Cañete habló de su semejanza con los duendecillos azules -aquellos seres que formaban una comunidad secreta entre las setas o los hongos del bosque del medioevo, bajo el sabio liderazgo de Papá Pitufo- en un acto electoral, no pensé que quisiera hacerse el simpático, dispuesto a reírse de sí mismo por un puñado de votos, nada de eso.
Comprendí la razón de ese apego a un mismo ministerio, el de agricultura, debería de recordarle en algo aquellos bosques de dónde venían sus ancestros y supe de sus sufrimientos, por no poder decir toda la verdad, quien iba a creer que es un pitufo, después de tantos años de ocultarlo ante todos y además podrían echarlo del partido, en los estatutos no está previsto que puedan afiliarse los pitufos.
Yo creo que la estrategia electoral está equivocada y debería consultar con su asesor de campaña y mostrar su ADN gnómico, quien podría negarse a votar a uno de esos seres tan campechanos de pantalones y gorritos blancos, gente afable de escasos enemigos a excepción del terrible Gargamel y su gato Azrael.
Astío del electorado El electorado anda hastiado con las viejas fórmulas, así que una propuesta pitufa-política, bien presentada podría generar entusiasmo y aportar una nota de fantasía a ese parlamento europeo, abotargado entre las cifras de austeridad y el suplicio de marcar el rumbo hacia un destino incierto. Y como estoy persuadido de la sensatez y necesidad casi inmediata de la aceptación de esta propuesta, convendrán conmigo que el nombre adecuado para que luzca en un cartel sobre fondo azul es Pitufo Machote, queda mucho más vanguardista, simbólico, postmoderno y comunica mejor que Miguel Arias Cañete.