Noticias sobre el Papa
Noticias sobre el Papa
Al contrario de los anteriores Papas que trataron con exquisita moderación y paternalismo a los ricos a la espera de que más pronto que tarde entre el camello por el ojo de la aguja, el Papa Francisco se pronuncia abierta y valientemente por los pobres.
El Evangelio de Jesús es de los pobres y la Iglesia tiene que dar ejemplo de este encargo esencial. La primera encíclica de este Papa dicen que llevará el título nada ambiguo de “Beati pauperes” (Bienaventurados los pobres) y quien observe los gestos apostólicos de este sucesor de Cristo podrá comprobar que está introduciendo una nueva manera de diálogo con el mundo. Renunció al lujo y boato del Vaticano quedándose a vivir pobremente en Santa Marta.
Esta semana se ha hablado también de un desahuciado coche cuatrolatas, regalo para quien lo quiera de un cura de Verona. Pero la noticia más potente, aunque con el inevitable recelo de la curia, es la audiencia que concedió días pasados al teólogo Gustavo Gutiérrez, líder del movimiento Teología de la Liberación, de tanta incidencia en Latinoamérica. La noticia ha hecho vibrar a los teólogos de la Asociación Juan XXIII para que se revoquen los castigos de Ratzinger y sean rehabilitadas las figuras de Hans Küng y Leonardo Bof, entre otros. Pero quizás la cima de este aperturismo podría ser que el Vaticano abriera la puerta a la revisión del celibato sacerdotal.
Es esta una cuestión que no podía progresar demasiado mientras la Iglesia estuviera gobernada por octogenarios. Se dice que el nuevo Secretario de Estado, Pietro Parolin ha dejado entender que se puede reflexionar sobre este asunto e incluso pensar en modificaciones. Algo es algo.
Se sabe que el celibato no es un dogma Y que la carne y el espíritu no se contradicen, teología paulina. Hay además, otras razones, la falta de vocaciones así como la escasez de clero en este momento desertiza a las parroquias.
Una revisión a fondo de este asunto podría aprovechar todavía a miles y miles de sacerdotes que están casados y que no pueden acceder a la liturgia de la palabra simplemente por haber incorporado en su vida otro sacramento.