Poderes y anomalías
Poderes y anomalías
Charles Louis de Seconday Montesquieu (l688-l755) elaboró la teoría de la división de poderes (ejecutivo, legislativo, judicial) que tuvo gran impacto en el pensamiento liberal de la Revolución Francesa así como en la megalomanías dictatoriales y absolutistas del siglo XIX. En síntesis era un sistema de pesos y medidas que tendía a corregir los excesos de un poder sobre el otro.
Hoy día, aunque persista la estructura en los países de democracia parlamentaria, se diría que el sistema está plagado de anomalías de funcionamiento, y ya Alfonso Guerra anunció la muerte de Montesquieu cuando era vicepresidente todopoderoso de Felipe González.. A veces nos quejamos de que los gobiernos abusan del decreto-ley asi como de los presidentes que no quieren ir al parlamento a dar cuenta de los mismos. Les parece que es perder el tiempo y estos días hemos tenido ejemplos palpables. de lo que decimos.
También en los otros poderes suceden cosas extrañas. Los dos partidos que gobiernan este país se traen serian trifulcas sobre el nombramiento de los jueces que deben el formar los altos organismos.. Se diría que los nombran cuando la coyuntura política les favorece; cuando no es así tampoco sienten demasiado su dilatación en el tiempo. Por eso hablamos de jueces conservadores y progresistas a los que nombra tanto PP como el PSOE.
Como esto no es matemáticamente exacto, a veces las ideologías se cruzan y aparece un juez avanzado que luego resulta militante de la derecha con cuota en la calle Génova.. Dicen que no son incompatibles jurídicamente hablando, pero el pueblo está algo mosca con esta clase de noticias. Vuelve la vista atrás y comprueba que el único que ha sido echado del poder judicial por su mala cabeza en el caso Gürtel es Garzón. precisamente el juez que denunció el caso. Son coincidencias que no han pasado inadvertidas a los sabuesos periodísticos, como los nueve años de Matas que han quedado reducidos a siete meses. Por supuesto que hay que creer en la Justicia , pero algunos excesos del ejecutivo hay que tenerlos en cuenta porque, en definitiva toda sospecha repercute en la desafección política del ciudadano, mal de esta época.