La Voz de Almeria

Opinión

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Por imperativo legal. He aquí la nueva coletilla discursiva andaluza que enarbolan los políticos despeñapérricos para explicar su natural rebeldía ante las agresivas imposiciones de la caverna fascistoide. Y así, se aceptan los cargos (y los sueldos y el aparataje parlamentario y los coches y los despachos y los chóferes) con gesto agrio y mirada desafiante porque a estos irreductibles no les queda más remedio que partirse (nunca doblegarse) ante peso indecente de la ley. Igual que la princesa del cuento descubrió el guisante que le impedía descansar escondido bajo los colchones, los nuevos héroes del progresismo andaluz descubren bajo la mullida moqueta del poder la chinita que les recuerda su compromiso escénico con la rebeldía de pancarta y ocupación parcelaria. Por imperativo legal esto y por imperativo legal lo otro. Y si hay que hacer recortes, se recorta porque, aunque ellos estén moralmente por encima de cualquier ley que no hayan escrito, la aceptan porque les obligan. Y recortan como todos, claro, pero con el gesto displicente del que siente sobre su pecho el revólver amenazante del atracador inclemente. “Lo sentimos, amigos. Hacemos esto porque nos obliga Rajoy, el hombre que más odia a las andaluzas y andaluces.” Pero si tan insufrible resulta para todos estos espíritus libertarios aceptar el ordenamiento legal, no sé a qué viene el entusiasmo y las ganas por formar parte del sistema. Ah, que de eso viven. Bueno, pues entonces menos escenografía y más naturalidad, porque yo también hago mi declaración de la renta cada año por imperativo legal y no voy justificándome por el admirable gesto de cumplir con mis obligaciones. Si alguien quiere desmarcarse del sistema y jugar a ser un “outsider”, pero de verdad, antes de andar con chorradas de imperativos legales, que expliquen qué imperativo han seguido a la hora de olvidar todo lo que decían en campaña acerca del rechazo y el asqueo por la corrupción institucionalizada. Y es que una cosa es el imperativo legal y otra el imperativo capilar: lo que sea por tocar pelo.

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