Un Gobierno con las ideas claras
Un Gobierno con las ideas claras
El objetivo para los próximos cuatro años es crecer, crear empleo y, por tanto, darle la vuelta a la situación en la que estamos viviendo. Esa es la dirección en la que está trabajando el Gobierno del PP, firmemente decidido a cumplir con el encargo reformista de una amplísima mayoría de españoles en las últimas elecciones generales. Estamos donde estamos, pero no debemos olvidar de dónde venimos. Y es que por mucho que la oposición socialista se empecine ahora en un alarmante ejercicio de irresponsabilidad y crispación, el legado de la pésima gestión socialista está lastrando considerablemente los movimientos del Gobierno. No creo que nadie haya olvidado que antes de las elecciones gobernaban Zapatero y Rubalcaba. Pues bien, el resultado de su pésima actuación ha sido un déficit público insostenible, un alto endeudamiento con el exterior y la falta de competitividad de la economía española. No se trata de quejarse interminablemente por ello, sino asumir que el trabajo es aún más duro y el camino más largo. Y se trata de un trabajo lleno de reformas históricas y de esfuerzos inaplazables aunque a veces se vean salpicados de incomprensiones o ataques de aquellos que fomentaron esta situación. No obstante, desde el Partido Popular tenemos claro que nuestra responsabilidad y deber en este momento histórico es sacar a España de esta espiral de desempleo, incertidumbre y desconfianza. Estamos poniendo coto a muchos gastos superfluos, prescindibles e injustos y vamos a aprobar un plan de lucha contra el fraude que se complementará con la reforma del sistema sanitario y la racionalización del gasto educativo. Y ya no se trata tanto de hacer lo que guste o no guste, sino simplemente hacer lo que se debe de hacer para recuperar la prosperidad, el empleo y el bienestar. Estamos trabajando para cambiar la política económica que se hizo durante los últimos años y que tan penosos resultados ha ofrecido. Para ello contamos con una reforma laboral que, por mucho que digan ahora los que nos han empujado a esta situación, producirá sus frutos en el futuro. A lo largo de la crisis que hemos vivido estos años, hemos destruido el doble de empleo que la Unión Europea, entre otras cosas, como consecuencia de una legislación laboral ineficaz. Nuevas medidas, como el Plan de Proveedores, forman parte de este proyecto de reforma efectiva y va a servir, mediante créditos a largo plazo y más baratos, para que las Administraciones Públicas cumplan un compromiso tan razonable y sensato como pagar a aquellas personas a las que han encargado determinados servicios. El Gobierno de Mariano Rajoy tiene las ideas muy claras, sabe perfectamente lo que hay que hacer y actúa con arreglo a un plan. Tenemos un rumbo firme y tenemos cuatro años por delante. No hay que hacer caso al ruido de los que sólo saben hacer ruido. Nuestra obligación hoy es gobernar y devolver a España al camino del empleo y la prosperidad.