Inconformismo
Inconformismo
En medio de un esperpento cotidiano de corrupción y declaraciones de honestidad debemos llamar la atención de un hecho cuando menos algo extraño y es la aparición de la crítica interna en el PP. Los españoles estamos acostumbrados a esas reuniones congresuales de la derecha en donde más que un contraste de pareceres semejan un picnic en pleno campo festivo lleno de ovejas. Allí suele suceder que se comen la merienda, cantan canciones pastoriles, ensalzan al líder hasta el éxtasis y, al atardecer, el festorro termina con un desfile de modelos de alta costura. De esta forma hemos constatado cifras casi hitlerianas en la elección “némine discrepante” del caudillo en ciernes. Pero es lo bueno del escándalo Bárcenas. Se ha abierto un cierto inconformismo dentro del partido que, por lo que a mí respecta, pienso que debemos destacar. Según la prensa, parece que se han proferido palabras muy fuertes contra Ana Mato y su exesposo Sepúlveda, contra Bárcenas y toda la tribu Gürtel. Esto hace sospechar que el PP ya no es ese paisaje idílico que esconde Rajoy. Y ya que estamos hablando del inconformismo del centroderecha, digamos algo también sobre el PSOE. La dialéctica parlamentaria del “tú más” es como si estuviéramos metidos en un odioso jardín. Si uno culpa de corrupción a un partido ya sabe la respuesta. Y así se explica que, pese a lo que está cayendo dentro del PP, el PSOE no arranque de batacazo electoral. Sin embargo hemos detectado en las redes sociales movimientos de jóvenes socialistas que van derechos a lo que importa, es decir, la crítica a sus mayores por haber claudicado de su ideología. En un tiempo en que las clases medias viven saqueadas en nombre del ajuste, no se entiende que los socialistas parezcan neoliberales.