La Voz de Almeria

Opinión

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Porque te quiero, dejé la grada y me vine detrás de la portería. Tu nombre, afición balompédica almeriense, me sabe a hierba. La voz de la afición, ese ente nebuloso que habita entre el latido del bombo y la portada del lunes, ha hablado como lo hacían las pitonisas en Delfos, con sentencias enigmáticas que sólo los héroes pueden descifrar. “Queremos oler hierba”, han dicho desde el oráculo. Y dicho y hecho. Igual que los soldados del ejército de Malcom atacaron el castillo de Macbeth con una rama en el casco para cumplir así la profecía de las brujas acerca de que sólo perdería el trono cuando el bosque avanzase contra él, el leal graderío almeriense abandona los lejanos fondos para colocarse justo detrás de la línea de meta, para respirar sobre la nuca del enemigo e infundirle el miedo escénico que ya crease hace años sobre el césped del Franco Navarro el desfile ritual de la Peña El Churro. ¿Era así? Bueno, da lo mismo. (No me voy a levantar ahora a llamar a mi admirado Eduardo D. Vicente para que me cuente cómo se llamaba la cuñada del que tocaba la trompeta). ¿Es acertada la decisión de colocar gradas portátiles más cerca del campo inutilizando así el anillo olímpico? No entraré en el debate del mucho o poco uso de la pista o de la agobiante prevalencia del balompié sobre otras disciplinas deportivas. Me limitaré a decir que, desde el punto de vista estético, me parece un desacierto. Sin embargo, desde el punto de vista histórico es un gesto consecuente. Igual que en el estadio del Liverpool los jugadores que saltan al campo han de pasar en el túnel de acceso bajo un cartel que dice “This is Anfield” (Esto es Anfield), lo de la grada portátil para contentar a la afición es un rasgo más de almeriensismo futbolístico. This is Almería. El próximo capítulo, ya lo verán, serán los duelos y quebrantos por los muchos balonazos recibidos y por los inclementes y descubiertos chaparrones que azotarán a la combativa afición. “El frío y la lluvia dejan vacías las gradas metálicas”. Las pitonisas me anticipan en julio los titulares de febrero.


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