Pases secretos
Pases secretos
Que el fútbol ha acabado siendo una especie de realidad universal y paralela es un hecho tan indiscutible como que usted está leyendo ahora estas líneas. Y como en cualquier mundo alternativo que se precie, la proporción de alucinaciones, fantasías y ocurrencias es bastante considerable. No es ya que el fútbol pueda servir como metáfora mitinera para que Rubalcaba, antes Alfredo a secas, nos explique didácticamente que los partidos se ganan en las segundas partes, sino que el fútbol es, en sí, la Metáfora con mayúsculas. Como ejemplo, les comento que la cadena siria de TV Al Dunya presentó hace unos días ante sus espectadores un video con el que pretendía demostrar que el FC Barcelona colabora en los envíos de armas a los opositores del sanguinario presidente Bashar Al Asad. No es una coña. Según estos flipados, la disposición de los jugadores azulgranas en el terreno de juego y sus pases constituían en una serie de mensajes en clave para alertar a los rebeldes de los lugares en donde se producirían las entregas de armamento. Según el narrador, los pases de los culés significaban que las armas ya habían llegado a los rebeldes en Dir al-Zur. Insisto que no es una broma, así que fíjense cómo están las cabezas. En todo caso, espero que las imágenes del último partido del Almería no hayan caído en manos de los analistas estratégicos de esa televisión, porque si en los pases de Messi han podido llegar a descubrir un complot secreto, en el aciago Valladolid-Almería del pasado domingo son capaces de encontrar el Apocalipsis, las profecías de Nostradamus y el final de los tiempos, todo junto.