¿Les ha llamado inútiles?
¿Les ha llamado inútiles?
Doña Francisca Pérez, delegada de la Junta de Sevilla por estas tierras, nos contaba hace unos días que el sector empresarial del mármol almeriense había recibido unos noventa y tantos millones de euros en los últimos diez años. ¡No está nada mal! Seguía diciendo doña Francisca que en Italia, ese mismo sector, el de la piedra caliza, no había recibido ni un euro de subvención en los últimos años, pero seguía a la cabeza del mundo, construyendo carreteras por ellos mismos y demostrando lo que de verdad hace la unión. No sé lo que pensarán los empresarios almerienses, pero el rapapolvo es de los que marcan época. Le ha faltado poco a la señora Pérez para llamarles inútiles, si en el fondo no lo ha hecho, que algunos pensamos que sí. Del dinero de todos los ciudadanos, del dinero que sale de nuestros bolsillos, el sector recibe 93 millones de euros, que se dice pronto, y al cabo de diez años con los dedos de una mano se puede hablar de los empresarios que han sabido aprovechar la ayuda que les correspondió. ¿En qué se han gastado los más de quince mil millones de las antiguas pesetas que les hemos dado entre todos? ¿Nos lo podrían explicar? Sería necesario que así fuera. En caso contrario, y aun sabiendo que las comparaciones son odiosas, no vamos a tener más remedio que darle la razón a la señora delegada y llegar a la conclusión de que mientras en Italia sin un euro de subvención son capaces de hacer grandes inversiones, los nuestros se ahogan en cuanto no les llega la ayuda de papá estado. ¿Es que los italianos son listos e inteligentes y los nuestros tontos e inútiles? ¿Será eso?