La Voz de Almeria

Opinión

Notas sobre Podemos

`Este malvado quietismo les llevó a desprenderse del PSOE en la única ocasión que hubo para desbancar a Rajoy`

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Soy de los que se alegraron con la primera irrupción social de Podemos. Sus antecesores abarrotaron un día la Plaza del Sol de Madrid. Eran gentes que como poco hablaban otro lenguaje y en cierta manera venían a romper con la costumbre burguesa de la monotonía política. No eran ignorantes, no. Llegaban de la universidad, la mayoría de ellos, y estaban al tanto de la trágica historia de las dos Españas tan criticada por los del 98. Para colmo hablaban y vestían de otro modo además de ser insolentemente jóvenes. Pronto se adhirieron notabilísimas almas de la derecha y de la izquierda. El movimiento fue visto con buenos ojos desde el primer momento por otros grupos extranjeros. Si ustedes recuerdan la primera época fue lo que se dice un primer fogonazo muy significativo que no llegó a cuajar como partido. Podemos corregíría más tarde esta improvisación preparándose ya para la lucha electoral. ¿Qué se hizo entonces con la esperanza en el porvenir de tanta gente?. Pese a su éxito en las elecciones europeas, lo que comenzó  entonces fue la pelea estéril de quien ejercíá aquí de macho alfa. Que si yo, que si tú; que si Errejón, que si lglesias; que si tú representas mejor al pueblo  con tu coleta que yo con mis gafitas de profesor de la Libre Enseñanza. Total que la prometida nueva política comienza confundiéndose con la vieja. Como dice José Ignacio Torreblanca: “Desde las elecciones de junio pasado, Podemos se ha convertido en un oscuro sótano donde se corta el humo. Nada más toxico que la combustión de visiones (supuestamente) alternativas sobre la estructura de la organización en un ambiente donde los egos de cada uno y las ansias de poder de toda la vida dejan poco oxígeno para respirar”. Este malvado quietismo les llevó a desprenderse del PSOE en la única ocasión que hubo para desbancar a Rajoy. ¿Y ahora  qué?. Iglesias y Errejón parecen dos espadachines para ver quien elimina a quien en las fiestas congresuales que se avecinan. “La unidad no se logra a toque de corneta” dice Errejón. No, y tampoco entrando en una discusión infinita sobre la nota que tocará la corneta en el día del juicio.


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