10 años sin Indalecio Abad
Su familia lo recuerda en esta especial fecha

Indalecio Abad Miñarro fallecía hace diez años
Como pasa el tiempo, un tiempo en el que no hemos dejado de acordarnos de un gran tipo llamando Indalecio Abad Miñarro, al que una maldita enfermedad nos lo arrebató hace ahora 10 años, llevándoselo de nuestro lado con tan solo 49 años de edad.
Un gran hombre al que hoy todos seguimos recordando por su bondad, por su cercanía y por lo “buena gente” que era, y que echamos de menos todos los que hemos tenido la suerte de conocerle, especialmente su mujer Maria Ángeles, sus hijos Jorge, Esther y Maria Ángeles, y todos sus compañeros de la automoción que pudieron compartir muchos ratos con él durante años, especialmente su compañero inseparable, Jose Alberto Pintor.
Tu esposa Maria Ángeles: "Hay una fecha que jamás olvidaré. No precisamente de felicidad, si no por el día en que te perdí para siempre”. “Esos veranos en Las Salinas que te hacían tan feliz, y tus hijos a los que adorabas por encima de todo, pero yo seguiré pronunciado tu nombre y seguiré contando nuestra historia"
Esther Abad: Cuando pienso en mi padre, me vienen a la cabeza muchas cosas pequeñas que, con el tiempo, se han convertido en enormes recuerdos, por ejemplo nuestras charlas mientras sacábamos a la Reina por el paseo marítimo, también aquellas noches de verano en las que yo esperaba a que llegara de trabajar para poder bañarnos juntos en la playa. Era uno de esos momentos que entonces parecían normales y que ahora, una vez que han pasado estos 10 años, sé que eran especiales. Me vienen a la memoria los entrenamientos de voleibol, las partidas a la brisca en parejas y también, cómo no, los enfados. Porque tenía una “gran paciencia”, aunque dependía bastante del tema que tocara.
Pero, por encima de todo, hay una conversación que no voy a olvidar, fue la última que tuvimos antes de que empezara esta pesadilla. Y, curiosamente, hablábamos de una de esas cosas que ahora hacen sonreír al recordarlas: de que el culpable de que se estuviera quedando un poco despoblado era directamente el H&S.
Los momentos que más me vienen a la cabeza al final son las conversaciones sin importancia, las bromas, los enfados y esas pequeñas cosas que entonces parecían parte del día a día y que ahora son recuerdos para toda la vida.
Todos los días se te echa de menos. No te olvidamos Indalecio, y nunca lo haremos, porque en este caso, el tiempo no borra, enseña a vivir con tu ausencia, y es que hay personas como Indalecio, que nunca se van del todo.