Fallece el Dr. Alejandro Bonetti, el médico que entregó su vida, su ciencia y su corazón a Almería
Durante más de tres décadas ejerció como Jefe Clínico de Aparato Digestivo en el Hospital La Inmaculada y dirigió la Unidad de Prevención del Cáncer de Colon

Imagen de archivo del Doctor Alejandro Bonetti.
La comunidad científica, médica y gastronómica se viste de luto tras la triste partida del doctor Alejandro Bonetti Munnigh (Santo Domingo, 1952-Almería, 2026), un hombre "excepcional" cuyo fallecimiento deja un vacío imposible de llenar en el ámbito de la medicina, la docencia y la promoción de una vida saludable. Y sobre todo en la comarca del Levante almeriense. Su marcha, con 74 años de edad, apaga la voz de un académico brillante, distinguido miembro de la Academia Dominicana y de la Academia Andaluza de Gastronomía, pero enciende un legado extraordinario centrado en la nutrición preventiva.
Una trayectoria profesional de excelencia
Su trayectoria profesional fue un puente de absoluta excelencia tendido entre España y la República Dominicana, país de nacimiento, consolidándose como uno de los grandes referentes contemporáneos en Medicina Interna, Aparato Digestivo y Endocrinología. Tras doctorarse en Medicina por la Universidad de Granada con la calificación de Sobresaliente Cum Laude y Premio Extraordinario, su carrera estuvo marcada por un rigor intelectual brillante que le llevó a ser académico de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Andalucía Oriental (RAMAO).
Adelantándose por décadas a su tiempo, el doctor Bonetti se convirtió en un pionero absoluto en el estudio de la microbiota y el eje intestino-cerebro, impulsando la medicina culinaria como puente entre la ciencia y la cocina desde el Aula de la Dieta Mediterránea y Vida Saludable, defendiendo siempre el valor de los productos frescos y el aceite de oliva frente al avance de la alimentación ultraprocesada.
Inquebrantable vínculo con la provincia de Almería
Pero el brillante legado del doctor Bonetti no puede entenderse sin su inquebrantable vínculo con la provincia de Almería, y muy especialmente con la Villa de Huércal-Overa, el municipio que eligió como su residencia, su hogar de adopción y el lugar donde nacieron todos sus hijos.
Durante más de tres décadas, ejerció con impecable calidad humana como Jefe Clínico de Aparato Digestivo en el Hospital La Inmaculada y dirigió la Unidad de Prevención del Cáncer de Colon, compaginando su labor asistencial con la Dirección de Docencia del Colegio Oficial de Médicos de Almería, institución que le reconoció con su prestigiosa Medalla de Oro.
Su compromiso con esta tierra y su gente fue tan estrecho que en el año 2015 tuvo el honor de ser nombrado pregonero de las Fiestas de Huércal-Overa, y desde la Universidad de Almería promovió incansables proyectos pedagógicos, sellando un pacto eterno con el alma almeriense que pervivirá a través de su inminente obra póstuma: 'Medicina culinaria mediterránea. La salud del siglo XXI'.
Emotivo comunicado del Hospital de La Inmaculada
Desde el Hospital de La Inmaculada han expresado su pesar por el fallecimiento de "una de las figuras más insignes de la medicina de nuestra provincia". En nombre de la Dirección de Gerencia, equipo directivo y profesionales sanitarios, afirman que "la huella que deja en nuestro hospital y en toda la comarca es sencillamente imborrable", destancando que "más allá de su brillante y rigurosa labor, su figura destaca por un extraordinario compromiso social".
Tras recalcar su trayectoria profesional, desde el Área de Gestión Sanitaria Norte de Almería han querido trasladar su más sentido pésame a sus familiares, amigos y a la comunidad científica: "Despedimos a un científico brillante, a un divulgador excepcional de vocación inquebrantable y, por encima de todo, a un caballero de la medicina con risa inolvidable".